Cuando el cuerpo nos habla Cuando el cuerpo nos habla

Los síntomas con los que se manifiestan las enfermedades pueden ser similares, dependiendo del caso. Por esto es mejor consultar para encontrar el diagnóstico.

Asesor: Julián Hurtado Mondragón, médico general, adscrito a Coomeva Medicina Prepagada

El cuerpo siempre tiene la razón. Cuando envía señales como un dolor o molestia inusual, puede estar indicando que hay una parte de él que no está funcionando bien. Atender esos signos ayuda a reconocer algunos problemas de salud a los que hay que ponerles atención para que no deriven en enfermedades más graves o para detectarlas a tiempo.

Lo primero que debe hacer una persona es aprender a conocerse. “Los organismos de las personas no funcionan igual, pero cada ser humano puede aprender a conocer su cuerpo para que identifique síntomas que indican que algo no anda bien”, recomienda el médico Julián Hurtado Mondragón.

Si además de esa sensación de que algo ha cambiado, también aparecen la pérdida de peso, el agotamiento, la sangre en las heces, la tos persistente, los dolores continuos en una zona localizada del cuerpo, entre otros síntomas, podría sospecharse que existe alguna alteración en el organismo que afecta la calidad de vida. (Le puede interesar: 15 claves para activar el cuerpo)

ANÁLISIS CERTEROS

Según el médico, en enfermedades como la diabetes mellitus, que se caracteriza por una concentración elevada de glucosa en la sangre y que, a largo plazo, puede evolucionar a condiciones tan complejas como la pérdida de la visión, enfermedades coronarias o de los riñones, entre otras, hay tres señales que podrían indicar que se padece la enfermedad. “Estas se conocen como las 3 P: poliuria, que es la necesidad constante de orinar; polidipsia, que es la manifestación de una sed excesiva, y polifagia, que es un deseo constante de comer; sin que ello indique que las personas que los presentan sufren de esta patología”.

Sin embargo, estos y los demás síntomas no se pueden considerar definitivos para inscribirse en una enfermedad sin haberse realizado un chequeo médico, ya que son los especialistas de la salud los que tienen la capacidad de revisar al paciente, hacer un seguimiento a su historia clínica y ordenar exámenes de diagnóstico que permitan determinar si se trata de molestias para preocuparse o no, porque entre unos y otros padecimientos, las señales pueden presentar coincidencias.

“Es irresponsable decir que hay unos síntomas propios de una enfermedad y que no tienen que ver con otras patologías. Es muy arriesgado generalizar y decir que unos son más peligrosos que otros. La única forma de saberlo con certeza es a través de exámenes de diagnóstico”, explica Hurtado Mondragón, que también considera importante que se abandone el hábito de consultar sobre cualquier molestia en el cuerpo a través de la internet. Estas búsquedas se realizan, en la mayoría de los casos, en fuentes no calificadas que solo pueden intensificar la ansiedad del paciente.

También hay personas que evaden la necesidad de visitar al médico porque no gustan mucho de los servicios de salud. “Definitivamente, debemos crear la cultura en los pacientes de que la medicina debe ser preventiva, además de curativa, pues la mayoría de las personas solo consulta cuando siente algún síntoma”, expresa el profesional.

Y ante cualquier duda o anomalía lo mejor es reaccionar, incluso mucho antes de que el cuerpo empiece a hablar y la situación empeore. “Para eso están los exámenes de rutina que deben hacerse por lo menos una vez al año: colesterol, triglicéridos, azúcar en la sangre, anemia, entre otros”, explica el médico general, para quien solicitar este diagnóstico puede ayudar a prevenir muchos dolores de cabeza o en cualquier otra parte del cuerpo •

¿Cuándo consultar?

Si bien existen pacientes apáticos con las consultas al médico, también aparecen los del otro extremo, es decir, aquellos que acuden a los servicios de su entidad de salud constantemente, aunque ya les hayan diagnosticado que no presentan ninguna enfermedad.

“Es importante no dejar que un dolor avance mucho tiempo, pero tampoco se trata de consultar ante cualquier síntoma ni tomarse una pastilla inmediatamente aparece, porque el cuerpo tiene tiempos para recuperarse naturalmente. Hay que dejarlo actuar. Si se va a urgencias ante la mínima señal, lo que se puede hacer es saturar los servicios sin necesidad”, destaca el doctor.

De acuerdo con el especialista, hay que consultar cuando el dolor o molestia sean persistentes, haya algún cambio físico notorio, el dolor sea agudo y prolongado.

En este caso, un paciente hipocondríaco es aquel que aumenta las visitas a los médicos y especialistas, habla a conocidos y no conocidos de sus dolencias, presenta ansiedad, busca información para confirmar que está enfermo y está chequeando el comportamiento de su cuerpo de manera permanente.


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