Cuestión de motivación Cuestión de motivación

Tener un propósito ayuda a sentir ese impulso de vida e ir a la acción. Solo hay que crear un espacio interior para encontrarlo.

 Asesores: Maritza Cifuentes – Magister en psicología clínica
Juan Pablo Gaviria – Conferencista motivacional

Inscribirse a un gimnasio y dejar vencer la membresía sin asistir, matricularse en un curso de idiomas y faltar a la mitad de las clases o llenar la nevera con vegetales que se marchitan al abandonar un proceso de alimentación saludable, son algunas de las actitudes que comúnmente pueden atribuirse a la falta de motivación y que son más frecuentes de lo que quisiera admitirse.

Juan Pablo Gaviria, autor y conferencista motivacional, manifiesta que este fenómeno puede ocurrir porque “la motivación real en la vida es algo que nace dentro de ti, es una razón profunda de por qué vas a hacer lo que vas a hacer. Cuando la determinación, esa verdadera razón del por qué haces algo, está fuera de ti, tiendes a abandonar lo que comenzaste, pero cuando tu verdadera intención está dentro de ti y se basa en el amor en lugar del miedo, continúas porque tienes clara la razón de por qué lo haces, aunque sepas que será difícil”.

La falta de motivación en los ámbitos laborales, sociales o incluso en las relaciones interpersonales aparece cuando se abordan de forma automática ciertos comportamientos, procesos o acciones, que al percibirse como monótonos, desembocan en una pérdida de interés. Como lo explica Maritza Cifuentes, magíster en Psicología Clínica con énfasis en Logoterapia y Análisis Existencial, “cuando hay un sentimiento constante de falta de motivación en el proyecto vital de una persona, esto puede traer como consecuencias estrés, depresión, desesperanza, susceptibilidad al aburrimiento o ansiedad”.

Determinación y sentido de vida

Lo que les pasa a la mayoría de las personas es que no tienen claro el para qué hacen algo, y es ahí cuando chocan con la desmotivación. Por ello, Maritza Cifuentes resalta la importancia del enfoque logoterapéutico como una de las muchas vías que pueden ayudar a un individuo a descubrir el sentido en su vida. “Cuando un individuo descubre aquello que le atrae en la vida, eso es lo que lo mueve a tomar decisiones y a actuar, cuando le encuentra sentido a la vida, va a estar motivado”. Viktor Frankl, psiquiatra vienés y padre de la Logoterapia, parafraseando a Nietzsche, decía que “quien encuentra un para qué en su existencia, superará casi todos los cómos”.

Así mismo, Juan Pablo Gaviria menciona el concepto japonés Ikigai, en el que “si también se tiene claro el para quién, eso le da un sentido superior a lo que yo hago”, pues el modelo, además de invitar al ser humano a tener claro su sentido de vida, promueve una reflexión acerca de lo que el mundo necesita y el rol que cada uno podría cumplir desde su pasión, vocación o misión para conseguirlo en interrelación con los demás.

La motivación no puede estandarizarse y en variadas ocasiones se afirma que muchos de los programas implementados, por ejemplo, en las empresas, no logran su objetivo. Juan Pablo Gaviria afirma que “la inspiración viene de afuera, pero tiene que transformarse en motivación y convertirse en una razón interior y personal, en una semilla que crece dentro de ti y te moviliza a la acción”.

El mayor obstáculo para que alguien se mantenga motivado tiene que ver con los condicionamientos culturales y las “taras” psicológicas, como los pensamientos negativos generados por el miedo, la incertidumbre, la baja tolerancia a la frustración y el poco sentido de responsabilidad frente a las propias decisiones. Maritza Cifuentes está convencida de que “si a los niños se les formara en el error como oportunidad y se potenciaran sus recursos psicológicos frente a la frustración, a través del acompañamiento, las oportunidades y la atención, tendrían elementos más consistentes para convertirse en adultos motivados, sensibles, justos e inteligentes”.

¿Cómo encontrar la pasión de nuevo?

  1. Si no se tiene claro el sentido de vida, hay que romper paradigmas, abrir la mente y el corazón a nueva información, vencer el miedo y explorar diferentes espacios para hallar la motivación.
  2. Mantener siempre presente que la motivación es un impulso que sale de adentro hacia fuera, que da la fuerza y energía necesarias para superar obstáculos. La convicción debe partir de los valores y sueños personales, no del deseo de quedar bien con otro, de complacerlo o cumplir con sus expectativas, porque eso hará que, en algún punto del camino, el proyecto por el que se lucha empiece a pesar.
  3. Cuando una circunstancia no puede modificarse, la actitud con la que la enfrentamos determina la posibilidad de mantener la motivación. Evitar paralizarse y caer en el autosaboteo.
  4. Buscar un plan que permita pasar de la inspiración a la acción. Ninguna idea funciona si no se lleva a cabo. Y ninguna idea funciona sin persistencia, orden, esfuerzo y amor.