Cuidado con las enfermedades respiratorias en los niños Cuidado con las enfermedades respiratorias en los niños

Los cambios en el clima, especialmente cuando se presentan inviernos fuertes, llevan a que se incrementen las enfermedades respiratorias en la población. 

Entre esta, el grupo más afectado son los niños, más propensos a desarrollar las enfermedades y a complicaciones de las mismas.

Un reciente informe del Ministerio de Salud de Colombia explica que durante esta época entre el 3 al 10% de los niños que llegan a las unidades de urgencias con síntomas asociados a rinitis aguda o resfriado común, sinusitis, dolor de oído e inflamación de la garganta, podrían requerir intervenciones más avanzadas y hospitalizaciones de 3 a 5 días.

El doctor Andrés Felipe Galindo, coordinador de Pediatría de la Clínica Universidad de la Sabana, explica que las causas de estas complicaciones se relacionan con infecciones bacterianas del oído, sinusitis aguda, amigdalitis o infecciones del tracto respiratorio inferior, que llegan a causar bronquiolitis y neumonía. “La mayoría de los problemas respiratorios tienen una razón viral. Los rinovirus, representan entre un 25% y un 30% de estos; los adenovirus, un 30%; y los virus no identificados entre el 35% y el 50% de las molestias”, explica el especialista”, enfatiza.

En el caso de que se presenten síntomas asociados a cualquier enfermedad respiratoria y con el objetivo de evitar que esta se complique, el informe de la Universidad de la Sabana sugiere:

– Mantener al niño en posición semisentado, aproximadamente a 30 – 45 grados.
– Administrar abundantes líquidos, si es menor de 6 meses lactarlo 10 veces al día.
– Realizar lavados nasales antes de comer con solución salina y/o atomizador.
– Fraccionar los alimentos, no dar grandes cantidades.
– En caso de fiebre, realizar baños con agua tibia por 15 – 20 minutos.
– Administrar cualquier analgésico, según recomendación médica.

Aunque prevenir que se den estas enfermedades es muy difícil, estas son algunas de las medidas básicas para disminuir el riesgo de contagio:

– Lavarse las manos antes y después de manipular al niño.
– En el caso de que un familiar o cuidador tenga gripa, usar tapabocas, evitar los besos y el contacto directo.
– Evitar el contacto del menor con humo de cigarrillo u otros.