Cuidados después de perforar la oreja de un niño Cuidados después de perforar la oreja de un niño

Es común perforarle las orejas a los bebés a los pocos días de nacidos con el fin de evitar el sufrimiento en el menor al hacerlo más adelante.

Ya sea que se pongan los aretes en este etapa o más adelante, es importante tener en cuenta los siguientes cuidados básicos que comparte la Asociación Americana de Pediatría, que ayudarán a prevenir el riesgo de infecciones en la zona.

  1. Antes de perforar las orejas verifique que el menor haya recibido la vacuna contra el tétano.
  2. Entre los materiales de los aretes que se aconsejan está el acero inoxidable, oro blanco, titanio o platino. Es importante también que sean pequeños y, ojalá redondos, para evitar incidentes.
  3. A la hora de manipular el arete lavarse las manos con agua y jabón.
  4. Limpiar suavemente la zona del lóbulo con un algodón, humedecido con un poco de alcohol, agua oxigenada u otros desinfectantes y girar los aretes idealmente dos veces al día.
  5. No retirar el arete por un periodo de entre cuatro a seis semanas.
  6. Es normal que se genere una costra, para esto es necesario hacer la limpieza con mayor frecuencia, humedeciendo la zona un poco y luego secándola bien.
  7. Si se presenta enrojecimiento es posible que haya una infección. Consultar con un profesional de la salud inmediatamente.