El deporte en familia afianza los lazos El deporte en familia afianza los lazos

Tolerancia, solidaridad, disciplina, trabajo en equipo, son valores que se ponen en práctica durante esta actividad.

Asesor: Juan Carlos López Pineda, administrador deportivo

Con buenas intenciones, algunos padres establecen estrictas rutinas para sus hijos que incluyen clases extracurriculares y actividades deportivas con el fin de mantenerlos ocupados y estimular su espíritu competitivo. No obstante, el deporte, planteado como una actividad en familia ayuda a fortalecer los lazos afectivos y se convierte en una terapia que aumenta la autoestima y permite eliminar el estrés.

“Con esta dinámica no solo nos vamos a relajar, sino que podremos afianzar junto a nuestros seres más queridos valores como la responsabilidad, la honestidad, el respeto y el compromiso”, comentó Juan Carlos López, administrador deportivo.

Es importante incentivarlo, “porque a través de este generamos rutinas que nos facilitan liberar tensiones, integrarnos en familia y adoptar estilos de vida saludables que traen bienestar físico y emocional”, complementa López.

Los deportes tradicionales como el baloncesto, el voleibol y el fútbol enseñan, por ejemplo, la importancia del trabajo en equipo para alcanzar un objetivo en común, permitiendo tolerar, aceptar y respetar las diferencias entre los distintos jugadores y apoyarse entre sí para superar los obstáculos.

“Para elegir la práctica es clave tener presente los gustos de cada participante. Si no se comparten, lo importante es encontrar la forma de realizarlos en un mismo lugar y, en lo posible, a la misma hora, con eso se logra hacer un cronograma de la actividad deportiva en familia”, afirmó López.

Su frecuencia depende de los tiempos de cada persona. Sin embargo, se recomienda que sea entre dos y tres veces, especialmente los sábados, domingos y festivos y, de lunes a viernes, concretamente en la noche al llegar del trabajo, la universidad o el colegio.

El profesional aconseja seguir una rutina de estiramiento y calentamiento por parejas, según la actividad física a realizar; desarrollar un menú especial en casa de acuerdo a la condición de cada integrante, ponerse metas y retos frente a las expectativas y ser siempre constante con el tipo de ejercicio. Sea cual sea, la idea es que se convierta en un hábito, por lo que los padres y hermanos mayores deben ser los principales motivadores.

La práctica de ejercicio ayuda al bienestar general del grupo familiar y a la iniciación en el deporte de forma moderada en los niños.

Deportes que estrechan relaciones: 

Senderismo o caminatas: disfrutar de la naturaleza y respirar aire puro es su principal objetivo. Se recomienda para todas las edades, y según la condición física de cada persona, la intensidad puede ser básica o intermedia. Es ideal para los abuelos.

Natación: es una de las disciplinas que más se adapta a las cualidades de cada individuo. Desde cursos de iniciación para bebés, gimnasia acuática para personas mayores, para enseñar a los hijos a nadar. Afianza la sana competencia.

Patinaje: muy divertido para hacer uso del tiempo libre y practicar entre primos y hermanos. Demanda equipamiento como patines, guantes, muñequeras y casco. Fomenta la socialización, el trabajo en equipo y permite asumir nuevos retos.

Escalada de muro o en montaña: favorece la colaboración para escoger el mejor camino y apoyar al que va adelante o al último de la fila. Una alternativa para afianzar la confianza entre hermanos, padres con sus hijos o parejas de esposos.

Ultimate: se recomienda para hacer con toda la familia. La confianza, el respeto y la disciplina son fundamentales para su disfrute. Al no tener jueces o árbitros se fomenta el juego limpio gracias a la honestidad y el respeto por el otro.

Para antes y después de ejercitarse: 

  1. Para mejorar la capacidad aeróbica en actividades físicas como correr o montar bicicleta, se recomienda por lo menos 30 minutos de calentamiento en familia, con ejercicios de coordinación y agilidad.
  2. Con el fin de mejorar la capacidad de reacción y generar mayor competencia, se aconseja hacer ejercicios de potencia y velocidad como saltos y carreras cortas. Máximo 20 minutos.
  3. Al terminar la práctica deportiva, es clave calentar de unos 5 a 10 minutos. Así se logra que el cuerpo se recupere y los músculos vuelvan a la calma después de una actividad que requirió de alto esfuerzo.

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