Embarazo a los 40, ¿la edad es importante? Embarazo a los 40, ¿la edad es importante?

Decidirse por la maternidad en una etapa madura implica mayor planificación y preparación

Asesores

Diana de la Montaña, Psicóloga

Hernán Cortés Yepes, Ginecobstetra

Nuevas generaciones de mujeres activas y autónomas están frente al dilema de si realmente están preparadas para ser madres. Actualmente, desarrollarse profesionalmente puede ser una prioridad antes de tomar esta decisión.

Por razones médicas no es lo mismo quedar en embarazo a los 20 años que a los 40. Sin embargo, en las últimas décadas se han producido avances científicos que permiten que la gestación en etapas avanzadas sea menos riesgosa. Es por esto que retrasar la edad de la maternidad parece convertirse en  una tendencia social, a la que todos los días se unen más personas.

MAYOR PREPARACIÓN

La psicóloga Diana de la Montaña, quien además es doula (persona que brinda apoyo emocional a las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto) y profesora de yoga prenatal, asegura que los bebés nacidos de mujeres maduras son, en una gran mayoría, especialmente deseados. “Encontrarse en esta edad aporta muchos beneficios al existir una mayor capacidad de determinación y responsabilidades para dar el siguiente paso. Además, de haber mayor conciencia sobre el licor, la dieta y el ejercicio”.

Existe también, mejor capacidad de aceptar las renuncias que se presentan al asumir este nuevo rol. “Yo, por ejemplo, analizo que muchas de mis pacientes que son madres maduras pueden ver hacia atrás y visualizar todo lo que han logrado, entonces les es menos difícil dejar ciertas actividades sociales, lo que hace que se den menos casos de depresión posparto”, explica la psicóloga.

“Esto es vital, ya que gracias a la planificación, las futuras mamás son capaces de establecer un vínculo muy cercano con el bebé, incluso antes de que se produzca el embarazo, generando un lazo que las ayuda después a aceptar su rol de madres sin sentir remordimiento”.

Un estudio realizado por la Universidad de Londres encontró que los niños de madres mayores de 35 años tienen un 22 % menos de probabilidades de lesionarse de forma accidental y casi un tercio de ellos es menos propenso a ser ingresado en un hospital antes de los tres años. Así mismo, establece que el desarrollo de su lenguaje es mejor y los conflictos entre padres e hijos se reducen.

Los riesgos de postergar

Otro factor importante es la realidad biológica en la que están las mujeres en esta etapa. El ginecólogo obstetra Hernán Cortés Yepes, especialista en medicina materno fetal, explica que a medida que pasan los años, el número de óvulos maduros va disminuyendo (se pierden unos 1.000 en cada menstruación), lo que hace que haya menos posibilidades de concebir, pero no es imposible.

“Existen varios tipos de tratamientos para la fertilidad. La mamá, su pareja y un profesional de la salud pueden decidir qué tipo de práctica les puede brindar la mejor oportunidad de quedar en embarazo y llevar un proceso de gestación saludable”, argumenta el ginecólogo obstetra.

El especialista también considera que durante esta edad puede incrementarse la presión arterial generando preeclampsia, así como originarse otro tipo de dificultades, como diabetes gestacional, abortos tempranos, sobrepeso, problemas genéticos en los niños y dificultad en el crecimiento del embrión. Es por esto que se recomienda asesorarse con un especialista desde el momento en que se decide tomar esta decisión, con el fin de evitar complicaciones.

Anticiparse es vital

Según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, existen ciertos métodos que pueden ayudar a reducir las probabilidades de complicaciones durante la etapa de gestación. Estos son:

Investigar sobre el posible riesgo de dificultades genéticas (anomalías cromosómicas) y las pruebas que deben hacerse durante el embarazo para detectarlas. Consultar a un especialista en genética.

Asegurarse de que cualquier afección existente (presión arterial alta, diabetes, enfermedad de la tiroides y obesidad) esté en una etapa estable y controlada.

Ingerir vitaminas prenatales, como ácido fólico, antes de quedar en embarazo puede ayudar a prevenir defectos del tubo neurológico, particularmente en la espina bífida.

 Decisión consciente  

Si una mujer toma la decisión de ser madre (no importa la edad) es necesario que tenga la capacidad de revisar cuáles son los motivos por los cuales lo desea. No se trata de que lo haga por obligación o presión social, debe ser una elección sensata. La psicóloga Diana de la Montaña aconseja revisar y plantearse cuál es el propósito de la maternidad, así como cuál es su lugar en la vida.

 Fecundación in vitro, otra opción a considerar

Es un tipo de método para la fertilidad llamado tecnología de reproducción asistida. Se basa en un proceso en el que el óvulo se mezcla con el esperma con el fin de crear un embrión (óvulo fertilizado), que luego se introduce en el útero.

 “También existe la posibilidad de almacenar sus propios óvulos, que se pueden guardar en un sitio especial, en el que los congelan y los cuidan, para cuando se quiera tener hijos y, si por algún motivo no se puede concebir, existan alternativas de usarlos”, explica Cortés Yepes.

 


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