Enfermedades crónicas y ejercicio: es posible Enfermedades crónicas y ejercicio: es posible

Siguiendo las recomendaciones médicas, los pacientes con enfermedades crónicas pueden realizar un ejercicio físico que les aporte bienestar.

Luego de una evaluación integral por parte de los especialistas, analizando contraindicaciones y seleccionando las prácticas más apropiadas, quienes sufren enfermedades crónicas pueden encontrar en el ejercicio físico una forma de aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida.

“Debido a las necesidades especiales y únicas de los pacientes, la prescripción del ejercicio debe ser personalizada y su objetivo debe considerarse durante la implementación para lograr el efecto deseado”, según el Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud.

Diversos estudios médicos coinciden en que el entrenamiento físico contribuye al control de los problemas de salud existentes y a disminuir el dolor en ciertas afectaciones crónicas como la artritis. También, mantenerse activo, en la medida de sus posibilidades, ayuda a los pacientes con su salud mental que puede decaer cuando se sufre una enfermedad crónica.

La Organización Mundial de la Salud recalca que la inactividad física es uno de los principales factores de riesgo que llevan a padecer este tipo de enfermedades y dice uno de cada 4 adultos en el mundo no tiene un nivel suficiente de actividad física.

La cantidad de ejercicio que se necesita depende de la edad y de la salud, y no se debe perderse de vista que cualquier práctica debe realizarse con seguridad y el equipo apropiado para prevenir lesiones.

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