Estar sana y en forma sin obsesionarse Estar sana y en forma sin obsesionarse

Estar sana y en forma sin obsesionarse

CON TU CUERPO 1 June, 2017 Isabel Vallejo 0


El interés por mantener un cuerpo esbelto y saludable está influenciado por las redes sociales. Hay que tomar buenas decisiones y con asesoría médica.

Asesor Jaime Dueñas Adams – Médico psiquiatra, adscrito a Coomeva Medicina Prepagada

En la actualidad las redes sociales se convirtieron en una vitrina de dietas, rutinas de ejercicios y consejos para mantenerse en forma. Sin embargo, obsesionarse con un estilo de vida en función de la imagen puede derivar en dificultades como sufrir de algún trastorno alimenticio.

Estos se caracterizan por adoptar una conducta extrema relacionada con los problemas de peso, la alimentación o la imagen corporal. Entre los más conocidos están la anorexia nerviosa y la bulimia, pero además está el trastorno dismórfico corporal, “en el cual hay una excesiva preocupación por el cuerpo, cuando hay una pequeña o leve anomalía o disfunción corporal, generando malestares, tanto físicos como psíquicos”, según Jaime Dueñas Adams, médico psiquiatra.

También están otros trastornos relacionados con la ortorexia, que consiste en la obsesión por alimentarse con comida considerada saludable; o la vigorexia, que se define como la necesidad de tener un cuerpo musculoso. Para el especialista, estos comportamientos se convierten en problemas de salud cuando son repetitivos.

En algunos casos hay “jóvenes o adultos influenciables que por medios de comunicación o redes sociales se identifican con estas psicopatologías o síntomas y creen tener esa enfermedad”, señala.

Cuando una persona preocupada por su imagen no se alimenta bien o deja de hacerlo, puede llegar a sufrir graves consecuencias en su salud y calidad de vida, afectando también sus relaciones personales.

1,5 kg o al menos medio kilo deben ganar cada semana las personas que padecen anorexia y que se someten a tratamientos para restaurar el peso.

Consultar antes de consumir

La necesidad de validación encuentra en las redes sociales un espacio para reforzar esta conducta. “Se ve una preocupación excesiva por su cuerpo o por presentarse bien a los demás por temor al ‘qué dirán’ o a críticas relacionadas con el cuerpo”, asegura el especialista.

Allí también es posible encontrar personajes que promueven una onda saludable o fitness, “los cuales sugestionan a los lectores sobre supuestos peligros o consecuencias de buscar un buen cuerpo cuando el interés es vender sus productos y no la verdadera salud corporal”.

Por eso, las personas deben ser muy críticas con este tipo de información y trabajar de la mano con personal médico para conseguir los objetivos trazados sobre su salud y, luego, pensar en la imagen.

Sugiere, además, que para ayudar a una persona que esté padeciendo algún trastorno es necesaria una psicoterapia individual y un tratamiento médico psiquiátrico y psicológico, además de educación.

Ante la diversa oferta de productos y métodos para estar en forma, el especialista recomienda cuidarse, comprender que cada organismo es diferente y que se necesita de disciplina y convicción para alcanzar las metas.

Síntomas como ideas exageradas sobre la apariencia que no son reales; por ejemplo, verse o sentirse con sobrepeso cuando no es así, cuidarse en exceso, abandonar costumbres como salidas a comer con amigos, pérdida de peso de manera inexplicable son algunas señales de conductas extremas o cambios de comportamiento que pueden alertar a tiempo sobre un problema entorno a la propia percepción y evitar consecuencias para la salud a largo plazo.

Identifique las señales a tiempo

  1. Conocer los tipos de trastornos alimenticios le ayudará a saber cuándo pedir ayuda.
  2. Anorexia restrictiva: se caracteriza por el ayuno y la restricción de alimentos.
  3. Anorexia purgativa: suele confundirse con la bulimia y se caracteriza por la necesidad de expulsar el alimento.
  4. Bulimia: se caracteriza por la ingesta voraz de alimento y, luego, la necesidad de expulsarlos por medio de laxantes o inducción del vómito.
  5. Trastorno por atracón: a diferencia de la bulimia, lo padece alguien que come desaforadamente y sin control, pero no aparece la conducta de purga inducida.
  6. Ortorexia: obsesión por ideas y actos que tienen que ver con la alimentación extremadamente saludable.

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