El papel de una radiografía El papel de una radiografía

Una radiografía de cuello es un estudio seguro e indoloro en el que se usa una pequeña cantidad de radiación para tomar imágenes de los tejidos blandos del cuello.

Durante el estudio, un equipo de rayos X envía un rayo de radiación a través del cuello y se registra una imagen en una película especial o una computadora. El portal MedlinePlus indica que esta imagen incluye estructuras como las vértebras (huesos del cuello), los tejidos blandos ubicados delante de las vértebras, las adenoides y las amígdalas cuando están agrandadas. También muestra las vías aéreas bucal y nasal, la nasofaringe (unión entre estas dos vías aéreas), parte de la tráquea y la epiglotis (el pliegue de piel que cubre la tráquea cuando una persona traga).

La radiografía es en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de los rayos X, como los dientes y los huesos, aparecen de color blanco. Las partes huecas, como las vías aéreas, permiten el paso de los rayos X a través de ellas y aparecen de color negro.

¿Por qué se hace?

Se usan para diagnosticar problemas con los tejidos blandos del cuello. Por ejemplo, los síntomas como estridor (respirar ruidosamente), tos seca y ronquera pueden deberse a la inflamación de diferentes partes de la vía aérea o cerca de ella y esta técnica ayuda a detectar una epiglotis inflamada (una afección muy poco frecuente que recibe el nombre de “epiglotitis”) o una inflamación de los tejidos que rodean a las cuerdas vocales (crup). También puede determinar una infección en la zona detrás de la garganta.

Tenga en cuenta

El procedimiento puede llevar aproximadamente 15 minutos, sin embargo, la exposición real a la radiación suele ser inferior a un segundo.

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