Involucre a los niños en su alimentación Involucre a los niños en su alimentación

Una investigación realizada por el programa de nutrición de Pennsylvania State University, en Estados Unidos, demuestra que la influencia de los padres en las preferencias alimenticias de los niños es innegable.

En primer lugar existe una predisposición genética que afecta el gusto hacia ciertos tipos de sabores y, por otro lado, los hábitos alimenticios de los padres influyen en la educación y tendencias de consumo de los niños.

Basado en esto, la American Academy of Pediatrics (AAP), recomienda el juego como una herramienta educativa básica en la vida de los niños. La describe como esencial para el desarrollo de funciones sociales, emocionales, cognitivas y físicas. Por esto, en el caso de la alimentación, el integrar los juegos a las conductas alimenticias, representa un universo de posibilidades para que los padres puedan educar a sus hijos sobre una buena alimentación.

De esta manera, es fundamental que los padres disfruten y logren que los niños se alimenten de una manera más saludable. Algunas tácticas recomendadas por la compañía internacional Sodexo:

  1. Participación activa: es decir, que los niños jueguen a cocinar: que revuelvan los huevos, agreguen ingredientes o integren cualquier otra actividad para mantenerlos interesados en la cocina y que conozcan acerca de la comida que están preparando.
  2. Jugar con los sentidos: el olor del cilantro, el color rosado del salmón o la patilla, la textura blanda de la mantequilla o rugosa de la piel de un melón… a los seres humanos nos mueven los sentidos y los niños se conectan mejor con lo que los estimule.
  3. El storytelling (contar cuentos) con la comida: hacer de la cocina toda una experiencia, contarle a los niños historias a través de la comida o que ellos se inventen historias desde su imaginación.
  4. Hacer un remplazo saludable: las comidas grasosas y poco saludables como los dulces, la pizza o hamburguesa son las favoritas de los niños, pero no aportan el valor nutricional que ellos necesitan. Modifique algunos ingredientes y saque el mayor provecho de estos alimentos.
  5. Todo entra por los ojos: hacer los platos llamativos o crear figuras o personajes con sus platos harán que los niños quieran comer más y no dejen nada por comer. 

     

     

     
    Tanto los niños como los padres deben tomarse el tiempo y concentrarse en estos espacios, en saborear y verdaderamente aprovechar todo lo que están consumiendo. Esto hará que la calidad de vida de los niños se vea reflejada en un saludable crecimiento.