La importancia del desayuno en la etapa escolar La importancia del desayuno en la etapa escolar

Un niño bien alimentado durante la etapa escolar, tendrá mayor rendimiento en los procesos de aprendizaje, menor riesgo de obesidad y una mejor salud general.

En esta línea, se destaca como una de las comidas principales para garantizar dicho rendimiento el desayuno pues, como explica la Guía de Alimentación Saludable de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, SENC, “el aporte energético-calórico del desayuno es un elemento clave para que el niño afronte con fuerzas no sólo la actividad física de la mañana, sino que también contribuirá a un correcto rendimiento intelectual en las tareas escolares”.

La recomendación de la SENC es que el desayuno esté conformado por una triada compuesta por lácteos, frutas y cereales, minimizando el consumo de azúcares y harinas.

El tiempo que se debe dedicar a esta actividad es entre 15 y 20 minutos diarios, algo que no siempre se cumple pues gran parte de los niños dedican pocos minutos al desayuno entre su rutina diaria, lo que afecta la calidad del mismo. Ante esto, la SENC recomienda despertar al menor con suficiente tiempo para que no haya prisas y se puedan garantizar el tiempo recomendado en la mesa y “en un ambiente relajado”. Para lograrlo, se sugiere fijar una hora para acostarse más temprano, organizar el material escolar desde la noche anterior y hacer del desayuno un momento especial del día en el que idealmente pueda participar toda la familia unida.

Algunos consejos para tener en cuenta en la dieta de los más pequeños son: moderar el consumo de carnes, especialmente los embutidos y aquellas procesadas; incluir alimentos de cada grupo nutricional; consumir entre medio y un litro de leche u otros lácteos, como quesos, yogures o postres lácteos, e incluir en su dieta cinco porciones diarias de frutas y verduras. (Lea también: Loncheras saludables para los más pequeños).

Una alimentación saludable en los niños no solo favorece su crecimiento y desarrollo, sino que también es clave para evitar enfermedades crónicas en la edad adulta.