La seda dental, aliado en la salud de su boca La seda dental, aliado en la salud de su boca

La seda dental, aliado en la salud de su boca

Por tu sonrisa 22 July, 2015 María Alejandra Tavera


En las consultas odontológicas, comerciales de televisión y publicidad de todo tipo de productos para cuidar los dientes, aparece la recomendación de usar seda dental, sin embargo, es un hábito que pocos ponen en práctica y que puede determinar varios factores de su salud. 

Cepillarse los dientes después de cada comida parece no ser suficiente para tener una boca saludable. La seda dental, los enjuages bucales y visitas regulares al odontólogo deben ser parte de la rutina, a cada una de estas actividades hay que prestarles atención y dedicarles tiempo.

La seda dental alcanza lugares donde el cepillo no llega, ayuda a eliminar la placa entre los dientes, es decir, una capa que se produce por la acumulación de comida y bacterias y que más adelante puede convertirse en sarro o en una enfermedad periodontal, que puede incluso afectar los huesos y hacer que el paciente pierda los dientes, explica el odontólogo Andrés Giraldo.

El especialista afirma además que con la seda dental se logra una higiene completa en la boca, “con solo el cepillado la limpieza queda a medias debido a que la gran parte de gérmenes permanecen entre los dientes”.

Giraldo recomienda utilizarla tres veces al día, aunque dice que con una vez se controla la placa y es posible prevenir enfermedades.

Cómo usar la seda dental:

1.Enrolle la seda entre el dedo del corazón de ambas manos

2. Pásela entre los dientes de manera suave, controle su fuerza

3. Cuando la lleve hasta las encías, dóblela y abrace cada diente

4. Frote los lados laterales de los dientes

5. Repita la operación en cada diente

Es importante que no olvide hacerlo en las muelas traseras y le dedique al menos cinco minutos a esta sección del lavado de los dientes. La mayor parte de las bacterias de la boca se acumulan en las mejillas y lengua, por eso es necesaria una higiene estricta.

El mal aliento, sangrado al cepillarse e inflamación de las encías deben ser síntomas de alerta para consultar al odontólogo, además, está comprobado que en un 50% aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco si hay infección en las encías. Una boca limpia y sana es una excelente carta de presentación y hace parte de tener una vida saludable.