Las dietas mediterránea, nórdica y asiática tienen mucho en común Las dietas mediterránea, nórdica y asiática tienen mucho en común

La rutina alimentaria de las tres dietas ayuda a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, como cáncer, diabetes o problemas cardiovasculares. Conozca las características de cada una.

Dieta mediterránea: hace hincapié en la estacionalidad, los productos locales y las preparaciones tradicionales. Los alimentos principales son las frutas, las verduras, los granos enteros, las legumbres, los frutos secos y el aceite de oliva. El pescado, las aves y el vino tinto tienen un papel secundario, mientras que la carne roja, la sal y el azúcar son esporádicos. Ayuda a perder peso, reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Dieta nórdica: contiene más granos enteros, productos de la zona y más de un 75 % son productos orgánicos. Es similar a la dieta mediterránea porque hay un gran énfasis en los granos enteros, las frutas, las verduras, los huevos, el aceite y los mariscos, mientras que los alimentos como la carne, los productos lácteos, postres y alcohol se comen con moderación. La diferencia está en el uso de aceite de colza (extraído de la semilla que lleva el mismo nombre) en lugar del de oliva.

Dieta tradicional asiática: no existe en realidad una sola dieta, pero expertos en nutrición lograron consolidar una pirámide alimenticia de muchos de los países de esa cultura que da prioridad, en general al arroz, los fideos y los cereales integrales, así como a las frutas, las verduras, las legumbres, las semillas y los frutos secos. Los pescados y mariscos son opciones diarias válidas, mientras que los huevos y aves se consumen una vez a la semana. Este tipo de alimentación recomienda porciones de carne roja más pequeñas y menos frecuentes.

Fuente: La Dieta de los 5 Factores, del nutricionista canadiense Harley Pasternak.

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