Leer es más que un cuento de niños Leer es más que un cuento de niños

La lectura estimula la actividad cerebral, fortalece las conexiones neuronales y brinda distintas maneras de ver y entender el mundo.

Asesora: Rosa Julia Guzmán Rodríguez, pedagoga

A través de la lectura el cerebro incrementa la rapidez de respuesta. Mientras una persona lee obliga a este órgano a pensar, a ordenar ideas, a relacionar palabras, a ejercitar la memoria y a volar con su imaginación. Por esto, además de ser uno de los aprendizajes más difíciles, pero a la vez más necesarios, es fundamental para afianzar la compresión de lectura. Desde la etapa infantil los niños desarrollan este hábito y es en la juventud que se consolida este proceso cognitivo.

La pedagoga, Rosa Julia Guzmán, explica que leer “incrementa el vocabulario y entrega recursos de expresión oral y escrita que les permite a los niños y adolescentes fortalecer competencias argumentativas”. Indica que gracias a la comprensión de lectura se obtienen conocimientos y cultura general que les ayuda a los jóvenes, por ejemplo, a establecer relaciones sociales a través de conversaciones actuales en temas de su interés como música, deportes, tecnología, moda y cine.

En cuanto a los principales recursos y herramientas con las que cuentan hoy para “encontrarse” con la lectura, sobresale la curiosidad y las ganas de conocer otras costumbres y viajar.

“En la literatura o los textos pueden recibir respuestas a lo que quieren saber, bien sea relacionado con los contenidos de la música que escuchan, con situaciones de la vida cotidiana o con problemáticas propias de su edad”, agrega.

Otras opciones para enamorarse de este hábito las encuentran en la tecnología, especialmente en internet, cuando consultan los medios de comunicación que les interesa, leen sus libros favoritos mediante ebooks o descargan apps.

“Las bibliotecas escolares, el buscador Google y hasta los videojuegos, especialmente de estrategia, también son otras fuentes útiles para fortalecer este proceso”, concluye.

Leer, sobre todo, relatos de ficción, ayuda a reducir el estrés y los trastornos de sueño, según la Asociación Colombiana de Neurología.

Problemas de comprensión, ¿cómo detectarlos?

  • Hacen una lectura lenta.
  • Omiten palabras.
  • Remplazan términos por otros con significado diferente.
  • Cuentan con un pobre vocabulario.
  • Tienen mala ortografía.
  • Redactan o escriben mal y sin coherencia.
  • Realizan una mala entonación durante la lectura.
  • Se les dificulta hacer inferencias y asumir una posición crítica de lo leído.

Llenarse de argumentos

  • Comentar lo que se lee con los profesores, amigos o compañeros de clase.
  • Debatir en grupos pequeños los temas de actualidad y de interés particular.
  • Participar activamente en cine foros.
  • Hacer resúmenes de lo que se lee, con esto mejorará la capacidad de síntesis.
  • Pensar antes de hablar. ¿Por qué digo esto? o ¿en qué me baso para decirlo?

Para enamorarse de la lectura

  1. Complementar las lecturas con películas y obras de teatro porque así se fortalece el proceso de comprensión.
  2. Identificar los temas de interés genera entusiasmo por leer y despierta la curiosidad por este hábito que los acompañará durante toda la vida.
  3. Preferir espacios cómodos y silenciosos para el momento de la lectura. Es importante contar con una postura ergonómica para desarrollar esta actividad.
  4. Si es del caso, pedir una valoración visual y acudir a un especialista para identificar posibles problemas cognitivos y de pensamiento.

50% de posibilidad existe de prevenir la pérdida de memoria gracias al hábito de la lectura.


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