Liberarse de la obsesión para vivir mejor Liberarse de la obsesión para vivir mejor

Si hay un pensamiento absurdo, persistente e involuntario, que afecta la calidad de vida, puede señalar que se necesita ayuda.

Asesora Juliana Vergel Noguera
Psiquiatra

Esas ideas obsesivas y compulsivas, que llegan de repente con algún pensamiento persistente e ilógico y se instalan en la mente hasta el punto de ocasionar en la persona un malestar emocional, “son más frecuentes de lo que muchos piensan”, dice la médica psiquiatra Juliana Vergel Noguera.

La obsesión por el orden y la simetría —organizar la ropa por colores o por prendas—, por el aseo y la limpieza —sentirse sucio todo el tiempo, lavarse constantemente las manos y limpiar todo lo que se manipula para evitar las bacterias—, son algunas obsesiones comunes.

Sin embargo, si esas situaciones provocan compulsiones e incitan a quienes las padecen a cometer y repetir acciones para mitigar esa angustia que la situación les produce, se puede decir que empieza a transformarse en un trastorno obsesivo compulsivo (TOC), un tipo de ansiedad que, de no detectarlo y tratarlo a tiempo, empezará a interferir con el trabajo, la escuela y las relaciones personales.

El Instituto Nacional de Salud Mental lo explica así: “Hay momentos en que todos sentimos la necesidad de revisar las cosas, pero cuando hay un trastorno obsesivo-compulsivo, los pensamientos incontrolables empiezan a causarnos ansiedad, haciendo que comprobemos las cosas repetidamente o realicemos rutinas y rituales diarios, que pueden ser un alivio a la ansiedad, pero temporal”.

El origen

Juliana Vergel explica que si bien aún no se conoce una causa clara que lo provoque, el factor hereditario puede jugar un importante papel en su aparición. La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, indica: “Esta afección tiene una tendencia familiar. Con frecuencia, los síntomas comienzan en la infancia o la adolescencia”. Otras razones se asocian a situaciones externas que propician los sentimientos compulsivos, como una experiencia vivida durante el día o alguna tarea importante no resuelta. No hay muchas opciones de que el TOC pueda prevenirse, sugiere la Clínica Mayo, lo más conveniente es consultar a un especialista cuando hay señales de alarma. La terapia de comportamiento es especialmente útil para tratarla.

¿Cómo se manifiesta?

El Instituto Nacional de Salud Mental da algunas señales de alarma.

Las obsesiones incluyen:

Miedo a los gérmenes o a contaminarse.

Ansiedad de perder o extraviar algo.

Preocuparse de que alguna cosa mala le ocurre a sí mismo u a otros.

Pensamientos no deseados y tabúes sobre el sexo, la religión u otras cosas.

Procurar por las cosas simétricas o en orden perfecto.

Las compulsiones pueder ser:

Limpiar o lavar excesivamente una parte del cuerpo.

Mantener o almacenar objetos innecesarios.

Ordenar o arreglar las cosas de una manera particular y precisa.

Comprobar repetidamente las cosas, como asegurarse de que la puerta esté cerrada o que el horno esté apagado.

Querer ser tranquilizado constantemente.

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