Manual práctico para correr adecuadamente Manual práctico para correr adecuadamente

Trotar mejora el humor y la vitalidad, pero para realizarlo correctamente hay que comenzar al ritmo adecuado, ser regular y no cometer ciertos errores.

Una de las ventajas de correr es que en poco tiempo se comprueba cómo el rendimiento crece y, con él, el estímulo para seguir practicando al día siguiente. No se necesita prácticamente nada, solo interés y el convencimiento de hacerlo con el fin de disfrutar. La Asociación Americana de Fisioterapia expone algunas recomendaciones para realizar este ejercicio correctamente:

  • El lugar adecuado. El suelo más conveniente es la tierra, por ser más irregular y con menor efecto de rebote. Después, el asfalto, menos agresivo que el cemento o la acera, pero a veces más peligroso por los coches. Igualmente correr por terreno variado, con subidas y bajadas, no lesiona tanto, pues así se trabajan diferentes grupos musculares y el esfuerzo se reparte entre ellos.
  • Estiramientos. El calentamiento forma parte del entrenamiento. No se recomienda pasar de andar a correr rápido en un momento. La sangre y los músculos se despereza poco a poco. Empiece por estirar los músculos sin que duelan y camine cinco minutos rápido o con un ligero trote.
  • La postura. La cabeza debe estar erguida y la mirada al frente; correr mirando al suelo, con la cabeza agachada, podría derivar en molestias cervicales. El tronco debe mantenerse recto, aunque levemente inclinado hacia delante; una postura vertical e incluso hacia atrás derivaría en problemas lumbares. Los brazos tienen un papel compensatorio y de equilibrio muy importante; deben mantenerse relajados, con una flexión del codo de unos 90 grados y con un movimiento hacia delante y hacia atrás.

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