Mujeres multitarea o ese afán de hacerlo todo Mujeres multitarea o ese afán de hacerlo todo

Las condiciones laborales y las estructuras familiares hacen que muchas de ellas asuman funciones que si no se realizan en equilibrio y se delegan suponen riesgos para la salud.

Asesora: Claudia María Moreno Gómez, psicóloga, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

Frases como: “Lo puedo hacer todo”, “eso solo lo hago yo”, “no confío en que otro lo realice”, “no necesito que nadie me ayude”, “puedo estar muy ocupada, pero nada dejo incompleto”, suelen ser frecuentes en esa nueva ‘profesión’ que a muchas mujeres les toca asumir: ser multitarea.

De acuerdo con la psicóloga Claudia María Moreno Gómez, los asuntos laborales y las dificultades económicas ocasionan que ellas deban realizar diferentes actividades al mismo tiempo. “Actualmente, hay muchas situaciones que hacen que se conviertan en multitarea como la forma en que se distribuyen las actividades en el hogar, la falta de una red de apoyo familiar y de trabajo en equipo y el incremento de divorcios, lo que hace que, en algunos casos, tengan que ser madre y padre”.

Y, aunque para algunas, eso de ser multitarea es un asunto de empoderamiento femenino, es necesario aclarar que esa no es más que una idea impuesta por la sociedad, pues la ciencia demuestra que al hacer varias cosas a la vez el cerebro se distrae y pierde eficacia. Pero eso no es todo, la psicóloga agrega que no es tan positivo ocuparse de varios asuntos cuando se le quitan responsabilidades a la pareja, por ejemplo, y se asumen roles que no les son propios. “Hay momentos en que se piensa que nadie lo puede hacer y no se delega, tampoco se confía en que otro pueda resolverlo. Esta postura es una equivocación, ya que contar con ayuda es un componente esencial en la socialización, en la interacción y, ninguna persona, es lo suficientemente autosuficiente para multiplicarse. Se hace mucho y se falla en calidad o en prioridad, por ejemplo”, indica la profesional.

Encontrar el equilibrio

Ahora bien, establecer prioridades, redefinir el proyecto de vida y los niveles de satisfacción en cada una de las actividades que se realizan es importante cuando se desempeñan varias tareas.

“Si las actividades se realizan de manera equilibrada está bien, pero si el índice de estrés y tensión se eleva a causa de estas, quiere decir que hay un desequilibrio en la forma en cómo se está manejando cada situación. Una cosa es creer que nos bastamos solos y eso es positivo cuando nos ayuda a ser autodidactas o disciplinados, y otra cuando se convierte en aislamiento, posiblemente prepotencia o dificultad para delegar o solicitar ayuda, lo cual puede producir una sobrecarga que tarde o temprano va a alterar los componentes emocionales y puede terminar en enfermedades de diferente índole”, advierte.

Aquí hay que hacer un énfasis especial en las que son madres, pues muchas sienten que les hace falta horas en el día para ejecutar todo lo que tienen planeado al sincronizar la vida familiar, laboral, profesional y de pareja. Todo eso se convierte en un reto porque piensan que renunciar o postergar es sinónimo de debilidad, lo que puede desencadenar en altas dosis de estrés, ansiedad y hasta frustración.

Para evitar ser una multitarea con elevado nivel de estrés, se recomienda marcarse un objetivo claro, que no sea muy fácil para no caer en el aburrimiento ni muy difícil para no llegar a la tensión. Una vez esté definido ese propósito concentrarse en él, en las emociones y en las sensaciones que provoca cuando aparecen otros pensamientos, dejarlos ir si no aportan y concentrarse de nuevo en la tarea. Y, ¿el toque final?, aplicar cada una de estas recomendaciones a todas las áreas de la vida: familiar, laboral, académica y personal

Sacarle gusto a las tareas

La psicóloga da algunas recomendaciones cuando se asumen varias tareas, para no caer en una carrera hacia el estrés.

1, Destinar un tiempo al desarrollo de actividades lúdicas que compensen la fuerza intelectual.

2, Aprender a solicitar ayuda, a delegar y a creer en que otros pueden realizar las tareas con compromiso.

3, Priorizar es fundamental, para imprimirle un mayor esfuerzo a ese proyecto que demanda más carga y responsabilidad.

4, El descanso ayuda a mejorar la concentración. No solo se trata de dormir, sino de tener pequeñas pausas.