Niños en su mundo de fantasía Niños en su mundo de fantasía

Niños en su mundo de fantasía

CON TU MUNDO 4 October, 2017 Ana María López de Mesa 0


Los amigos imaginarios se consideran una expresión creativa de los niños como parte de su proceso evolutivo.

 Asesor: Lucio ortega González. Psicólogo y psiquiatra, adscrito a Coomeva Medicina Prepagada.

El mundo de los niños es un universo mágico que, en ocasiones, es más verdadero que la realidad. Esta idea se relaciona con las del psicólogo suizo Jean Piaget, famoso por sus aportes al estudio de la infancia y por su teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia. Es así como los niños crean su propio planeta fantástico, basados en sus ideales, anhelos y experiencias. Los amigos imaginarios son la forma de expresarse ante un espacio complejo que apenas reconocen, visualizan y comienzan a aceptar.

En este lugar habitan superhéroes, monstruos, fantasmas, hadas, princesas y otros personajes, creados por ellos mismos,  que les ayudan a crecer, a desarrollar sus emociones y su creatividad.

Según Lucio Ortega González, psiquiatra y psicólogo, “los amigos imaginarios hacen parte del proceso evolutivo normal de los niños. A partir de sus fantasías, los pequeños crean soluciones a sus conflictos internos. Hay que tener presente que la infancia es una etapa complicada para ellos, ya que están aprendiendo a interactuar y necesitan herramientas para relacionarse”.

Desde su perspectiva, la imaginación surge como una herramienta para expresar sus más profundos deseos. Los niños son conscientes de la realidad, pero a esas edades todavía les cuesta asimilarla y aceptarla tal como es.

Amigos imaginarios

“Tener un amigo imaginario se puede comparar con un cuento de hadas para un niño, cuando a este le cuentan historias fantásticas, se siente identificado. Un ejemplo es cuando el superhéroe vence al villano o cuando la princesa encuentra soluciones ante la adversidad, esta es la razón por la cual les gustan los cuentos increíbles, pues son un dramatizado de sus vivencias”, indica el doctor Ortega.

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Agrega que esta interacción se presenta frecuentemente en todos los pequeños, sobre todo en los que tienen poca interacción social, precisamente porque deben darle forma y expresar los estímulos que reciben de su cerebro; y como no hay más chicos de su edad cerca de ellos para conversar sobre lo que piensan, recrean amigos imaginarios como un mecanismo fisiológico para elaborar sus tensiones, emociones y también sus actos creativos.

Es así como estos se convierten en protagonistas materiales que el niño puede confundir con la realidad. Cuando esto ocurre, muchos padres llevan a sus hijos al especialista, y en consulta, —como agrega el psiquiatra Ortega— se explica que normalmente la razón de estas alucinaciones se da porque el menor se siente solo. Lo que es menos frecuente cuando el pequeño se encuentra rodeado de personas de edades similares.

Existen varios estudios sobre este fenómeno. Algunos dicen que es más frecuente en los niños solitarios, que conviven solo con adultos, para llenar esa carencia de interacción. Otros afirman que ocurre en los pequeños más sensibles.

¿Puede salirse de control?

Se presenta como una situación complicada cuando existen factores genéticos de herencia, en donde familiares adultos sufren de alucinaciones o esquizofrenia. “Es ahí cuando se puede analizar como un posible trastorno, pero inclusive, hay individuos que hablan solos y eso no quiere decir que sufran de alguna enfermedad mental, casos como este, se dan particularmente en artistas que desarrollan ciertos aspectos creativos, o personas con altos niveles de imaginación”, asevera el doctor Ortega.

Si el niño presenta temores o ideas obsesivas, se aísla y no quiere ir a la escuela o jugar con compañeros, deja de comer, tiene dificultades para dormir o actitudes agresivas, entonces la situación empieza a salirse de control.

Esta forma de interacción, la de tener amigos imaginarios, no es patológica, en la medida que el niño desarrolle sus actividades normales, como jugar en el jardín, relacionarse con sus padres, tener actividad física y divertirse. “En estos casos, el amigo imaginario hace parte de la conducta normal del menor”.

Además, sirve como puente para el diálogo y las relaciones de confianza con las personas. En la adolescencia es común que los jóvenes recreen en sus mentes personajes ficticios que ven en revistas, el cine o la televisión, por lo general, antes de comenzar a sentirse atraídos por alguien.  El amigo imaginario es una expresión creativa que puede presentarse incluso en los adultos en momentos de estrés.

No se trata de alentar o no esta interacción sino de incentivar siempre al niño para que se desarrolle libremente. Es decir, permitirle un espacio adecuado para el diálogo con sus pares, para que así enfrente sus etapas evolutivas de forma correcta. “Algunos tendrán amigos imaginarios por más tiempo que otros, pero esto no puede plantearse como una enfermedad o síndrome”, explica el psiquiatra.

Cada niño es un mundo, y dentro de este no existen límites, mientras crece.

 

La imaginación les permite a los seres humanos prepararse para los hechos reales.

Los niños con amigos imaginarios adquieren más confianza en sí mismos. Desde su perspectiva, si su personaje consigue vencer algún obstáculo, él también es capaz de hacerlo.


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