Pareja unida cuando llegan los hijos Pareja unida cuando llegan los hijos

Pareja unida cuando llegan los hijos

A dúo 2 February, 2017 Isabel Vallejo 0


Los cónyuges en esta época deben compartir la responsabilidad de educar a sus hijos e hijas y de mantener viva la relación de pareja.

Asesora Luz Amparo Salazar – Psicóloga

Hasta en los signos que se encuentran en las calles, los hijos y las hijas aparecen en la mitad de una relación. Es famosa la señalización que anuncia espacios para la familia, y en medio de las figuras adultas —papá y mamá— está el niño o la niña, agarrado de las manos de sus progenitores. Algunos lo ven como símbolo de unión, los más suspicaces como dualidad: la unión que separa.

Cualquiera que ya tenga hijos e hijas sabe la dicha enorme que traen con el nacimiento: el amor incomparable, el sentido de protección que reclaman sin decir una sola palabra, ese lazo con el mundo que significan. Sin embargo, no todo es dicha. La responsabilidad, y el grado total de dependencia con que llegan los bebés a habitar el mundo descolocan la convivencia de la pareja y, aunque en esos primeros meses la atención debe volcarse sobre el este, hay que recordar al cónyuge.

Según la psicóloga Luz Amparo Salazar, es difícil para los padres primerizos mantener un equilibrio, y algo que ayuda a que la relación no se quiebre es compartir las responsabilidades con el recién llegado: “muchas familias continúan con la tradición machista que dice que las mujeres son las que tienen que encargarse de los niños, pero eso lo que  daña las relaciones y más en una sociedad contemporánea”.

Aunque hay tareas que no puede desarrollar el padre como la alimentación con leche materna, sí se pueden redistribuir responsabilidades como el baño, el cuidado matutino, la expulsión de gases. Incluso son muchos los hombres que acompañan a sus esposas, compañeras y exparejas en la noche, cuando los bebés quieren comer a altas horas de la madrugada. Según los expertos, estas responsabilidades compartidas ayudan a experimentar, ya sea en el padre o la madre un apoyo.

“Hay que recordar que el papá y la mamá juntas son un equipo. Algunas veces uno escucha historias de mujeres que culpan a sus parejas porque se quedan dormidos en la noche y mientras ellas alimentan a los bebés, les dan la espalda y siguen durmiendo. Es imposible que ese momento no se sienta abandonada o poco acompañada, porque el hijo es responsabilidad de los dos: ambos estaban enamorados cuando lo procrearon”, dice Salazar.

En esos primeros meses el centro de atención —cómo no—, es el niño o niña, sin embargo mantener la perspectiva de que es una decisión conjunta y que los dos cuidan del bebé estén o no unidos, es fundamental. Pasado ese primer tiempo de absoluta tensión, hay que poner el foco en la pareja, si es el caso, recuperar los detalles y echarle agua a las plantas del amor.

“Los primeros meses son de muchísimo estrés, porque se están enfrentando a una situación nueva, por eso ninguno puede huirle a la responsabilidad. Si la pareja tiene apoyo mutuo, ese tiempo pasará más rápido y saldrán victoriosos. Después, es necesario invertir en los dos: salir a comer, ir al cine, buscar ayuda en los abuelos del niño, en alguien que pueda ayudarlos a cuidar al menor para encender la llama del amor”.

La experta señala que muchas parejas han renunciado a tener hijos e hijas porque creen que encontrarán la manera de sacar adelante una vida, porque esto les implica renuncias profesionales, “pero cuando hay apoyo mutuo es mucho más fácil tener una familia feliz y una vida profesional sólida. Estamos en la época de los derechos civiles, ya el machismo está quedando atrás, así que las parejas están para salir adelante en todo, incluso en la experiencia gratificante, aunque difícil, de criar un hijo o hija”. Hay que tener en cuenta además que, aunque el objetivo es que las parejas se mantengan, educar a los niños y niñas en pareja también puede hacerse después del divorcio como un compromiso de  los dos de continuar en esa labor sin perder los roles de padre y madre.

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Sin hijos, una decisión de pareja

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