Parejas !A revivir la llama! Parejas !A revivir la llama!

Parejas !A revivir la llama!

A dúo 5 October, 2016 María Alejandra Tavera 0


Aunque cada vez surgen más tratamientos 
—muchos de dudosa procedencia— 
para ayudar en los problemas sexuales, 
la solución es más cercana: 
está dentro de cada uno en la pareja.

Rosa Guevara Quintero Psicóloga y sexóloga, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada.

Todas las parejas llegan a ese desierto amplio y en apariencia sin oasis en el que al deseo lo ahogan la rutina, las cuentas por pagar, el trabajo, las obligaciones. Para algunos ese desierto resulta devastador y después de atravesarlo no quedan más que ruinas, otros se atreven a hacerle frente, a sobrevivir, a buscar de nuevo la tierra verde del deseo, del contentamiento en pareja.

El tema es tan viejo como el mundo, y la imagen del hombre corriendo para buscar soluciones, también es tan vieja como el mundo. En Colombia tenemos los métodos más variados: jugo de borojó, chontaduro, malta con huevo, un buen plato de mariscos, pero ya dice la canción: el mejor afrodisiaco es el amor.

En palabras de la psicóloga y sexóloga Rosa Guevara Quintero, la naturaleza de la pareja no es recurrir al afuera, sino a lo que se tiene, a lo que alguna vez movió las ganas en la relación. “Lo primero que se puede usar es la imaginación, la fantasía, el aportar honestidad pero desde la persona. Hay una dificultad en las parejas y es que creen que el desnudarse frente al otro, el exponerse, el contar la intimidad favorece, eso es lo peor que nos puede pasar. Uno debe contar desde lo que hay en el aquí y en el ahora”.

El aquí y el ahora. El pasado está demasiado lejos como para modificarlo y ya hizo con nosotros esto que somos; en el futuro no tenemos jurisdicción, así que nos queda el presente. Para solucionar los problemas de pareja, para recuperar el deseo apagado, hay que trabajar en el ahora: ¿cómo estoy, qué me preocupa, qué quiero, qué siento hoy?

“No hace bien a la pareja contar cómo fue que en mi vida pasada me sentí bien. En este momento lo que hay es el amor que se siente. En estos momentos es bueno buscar ayuda en la creatividad presente, porque en una pareja nunca uno más uno es dos, lo primero que hay son los padres, la familia y luego las parejas pasadas, y eso pesa en la relación y hay que saber desprenderse”.

Y muchas veces volver al pasado, recordar cómo en un tiempo se fue feliz, es un desacierto, porque se cae en promesas que muchas veces están soportadas en lo imposible: “Quizá mi pareja quiere tener sexo de tipo anal, porque antes lo probó y le gustó, pero yo no me siento bien y para complacerlo accedo, pues eso puede terminar muy mal, porque ahí estoy infringiendo lo que yo quiero solo por acceder a un capricho. Lo primero es la sinceridad”, dice Guevara Quintero.

Lo que aplica para otras prácticas sexuales, que antes de ser exploradas deben ser concertadas, es un diálogo permanente a partir de la confianza.  Así, para buscar ayudas externas, como la asistencia de un psicólogo o un experto, hay que estar de acuerdo; lo mismo que para ver pornografía juntos o usar juguetes sexuales que, finalmente, son accesorios, pues hay que evitar la dependencia: la ayuda debe ser temporal, cualquiera que sea, pues todo debe venir de una fuente interna.

“Hay personas que llevan los juguetes al momento de intimidad porque es la única manera que tienen de excitarse. Solo deben usarse mientras se aprende cómo tocarse o cómo se le dice al otro que toque, que estimule, pero el juguete no puede ser parte de nuestra vida, que es lo mismo que el viagra: ¿cuando no existía qué pasaba con la erección? Pues había seguridad con lo que se tenía y con eso se trabajaba”.

Cuando no se está en sintonía con la pareja hay que cuidar el respeto por el otro y su deseo, pues los problemas de la cama terminan en reproches y, muchas veces, en una relación malsana con tintes de paternalidad: “Si yo quiero no es obligación que el otro quiera. Si yo te traje estas manzanas, este vestido, si te llevé a esta fiesta entonces lo mínimo que yo puedo esperar es que quieras estar conmigo, pero sorpresa, ella no quiere, quién dijo que eso era lo que ella estaba solicitando”, pone como ejemplo la experta, al relatar la escena común de cuando la pareja no quiere lo que el otro dispone, entonces comienza una historia de venganza, de rabias y castigos disimulados.

Recuerde: esta es una relación de adultos, entienda los espacios del otro, sus necesidades y viva en el presente, las personas cambian y también sus preferencias. Converse, dialogue  con el otro.  Busque adentro, el fuego se puede volver a avivar y usted tiene la llama. Si cree que necesitan ayuda de un experto, consúltelo con la pareja, escúchela, siempre hay una solución.

Escuche al otro de verdad

  1. Vaya al origen:  si se pelea por pequeñeces, pare la dinámica y establezca qué hay detrás, puede ser el inicio de una conversación que lleve a otros terrenos, como el sexual.
  2. Sea empático: en temas muy sensibles es importante mantener alejadas las incriminaciones. Prefiera preguntar y entender, quizás al ponerse del otro lado comprenda mejor y lleguen a un acuerdo.
  3. Cuídese del prejuicio: las ideas preconcebidas resultan ser tendenciosas y ayudan a reforzar comportamientos no siempre constructivos. Esfuércese por ver al otro en la realidad y contexto actual que lo rodea.

90% de las prácticas sexuales de los colombianos incluyen besos y caricias, según la Encuesta Nacional de Salud Sexual.

 


Sin comentarios

Sé el primero en comentar!

Your email address will not be published. Required fields are marked *