Planear metas con lápiz y papel Planear metas con lápiz y papel

Programar objetivos y dejarlos por escrito en una libreta ayuda a trazarse un norte claro.

Asesora Gina Margarita Ustariz – Psicóloga, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

En el mundo digital surgen todos los días programas que nos ayudan a organizar las actividades, empezando por Excel, de uso simple y común para muchos, o aplicaciones como Nozbe, Omni Focus, Wunderlist, Google Calendar y hasta la misma Siri, entre muchas otras. Sin embargo, parece que volver al lápiz y al papel es más frecuente de lo que imaginamos, no solo porque escribir a mano permite recordar más fácil y definir las líneas de pensamiento de forma ordenada, sino porque, en estos casos, se podrá personalizar cada página del cuaderno donde se elabora, haciendo la experiencia agradable.

Desde el punto de vista psicológico y de realización, el planteamiento de metas a corto, mediano y largo plazo es muy importante, porque es como trazarse el norte de hacia dónde se quiere ir y cómo se quiere llegar, así lo afirma la psicóloga Gina Margarita Ustariz, especialista en psicología clínica y psicoterapia de grupos en instituciones, quien trabaja en Coomeva Prepagada en el campamento de Mushaisa (Cerrejón).

Dejarlas escritas en un diario o programador también funciona para ver el progreso de ellas y para anotar lo que se siente al cumplirlas, o no cumplirlas, “sirve como una descarga emocional que se asemeja a un diario. Más que ser una forma de programar, es la manera de reorientar mi día a día, cómo me siento, cómo voy a hacer lo que tengo planeado, ello ayuda a motivarse para cumplir esas metas y analizar las circunstancias por las cuales se dejan de cumplir algunas tareas, permite replantearse por qué se han dejado de lado y qué está entorpeciendo que las lleve a cabo (…) se hace un autoanálisis y se evalúa, entre otras cosas, la resistencia al cambio, permite descubrir si se cae en la procrastinación y ayuda a evitarla”.

La ganancia del lápiz y el papel por encima de la tecnología, es que, según afirma Ustariz, neuropsicológicamente es buen ejercicio, “sin demeritar la facilidad de las herramientas electrónicas, este tipo de planeación te abre espacios que permiten hacer las cosas, escribir, diseñar a tu estilo y expresarte a tu manera”.

Cuando se hace el ejercicio de ver, pensar, redactar y escribir, ello involucra más funciones neuropsicológicas como la atención, la imaginación, la memoria, la proyección, la concentración, es la parte motora, la coordinación entre lo que se piensa con lo que se escribe, la recordación, se utilizan más sentidos al hacer el ejercicio en lápiz y papel.

Hacer seguimiento

El planteamiento de estas metas, a veces se da dependiendo de la edad en que está la persona, por ejemplo, alguien que está en la universidad, tendría como meta a corto plazo el pasar bien los exámenes, y la de largo plazo es salir bien de la carrera. Si las planea en un diario como estos, tiene la oportunidad de irlas oxigenando y organizar su tiempo de estudio para poder realizarlas adecuadamente.

La condición básica para establecer metas es que sean medibles y cuantificables, porque si se traza una meta que no se pueda medir, le quita objetividad. Esto es importante para poder hacer una retroalimentación de ellas y evaluar el rendimiento que ha tenido para cumplirlas. Para hacer una meta medible es necesario usar cifras, como una fecha de realización, ponerle el valor exacto de lo que se quiere conseguir, o describir específicamente con números lo que se quiere, “por ejemplo, conseguir una casa con dos cuartos, garaje, etc., o quiero ahorrar 20 millones de pesos, es decir, cosas que puedan ser medibles para poderlas estar revisando”, dice la psicóloga.

Opciones para hacerlo de forma creativa

El Bullet Journal

Es una de las estrategias que se usa con más frecuencia últimamente para programar actividades. La idea es tomar un tiempo al iniciar el día para revisar las metas y objetivos fundamentales, y otro al final, para evaluar cómo ha sido el rendimiento. De paso, se incluyen frases positivas que alienten el cumplimiento de las tareas o que reafirmen el esfuerzo que se hace por cumplirlas.

¿Cómo crearlo?

Hay muchos tutoriales en internet que dan una idea de cómo puede hacerse. Inclusive, está el del creador oficial del sistema Bullet Journal, Ryder Carroll, que explica detalladamente cómo funciona en su sitio web http://bulletjournal.com. Aquí algunas claves:

  • Lo ideal es tener una libreta o un cuaderno con puntos. Sirve también uno de rayas o cuadros para poder dividir los espacios. Es indispensable enumerar las páginas para hacer un índice con los contenidos principales del programador, por ejemplo, los calendarios anuales, mensuales y semanales; así como las listas específicas con intereses que desee consignar: un plan de ejercicios o de lectura, entre otros. Aunque existe una propuesta, puede adaptarla a sus necesidades.
  • Antes de diseñar las páginas, tener claro qué cosas se quieren incluir en el diario. Hacer un calendario anual para poner en él los objetivos a largo plazo, uno mensual de forma vertical para las actividades del mes, enfrentado a una página donde se hagan las listas de cosas que aún no han sido programadas; así mismo, separar las actividades por semanas para llevar un mejor control.
  • Tener lapiceros o plumones delgados de colores también facilita la tarea, en especial para hacerle seguimiento de los hábitos en el tiempo para ver el progreso.
  • Diseñar o establecer iconos, códigos o viñetas para poner antes de cada tarea, objetivo, meta, nota, actividad, evento o idea, para identificar si están pendientes, realizados, delegados, pospuestos o migrados para otro día. De esta manera podrá evaluar qué tan procrastinador es.
  • Definir los objetivos y dividirlos en tareas que se puedan manejar o fijar por fechas y, si es necesario, por horas. Decidir prioridades: qué es o no importante, urgente o no tanto, de esta manera podrá establecer prioridades.
  • Escribir frases cortas y palabras claves con sus determinadas cifras en caso de que sean necesarias, para identificarlas mejor. Cuando se trata de plasmar frases motivadoras, sentimientos generados al cumplir o no las metas y otros detalles, usar la creatividad.
  • Se puede usar decoración para personalizarlo: cinta decorativa, diseños semanales, colore; o dejarlo de forma muy limpia y seria. Cada quien es libre de hacerlo a su gusto, de acuerdo con su personalidad o metas.

Otros métodos

En carteleras

Las tradicionales carteleras o corchos divididos por semanas en donde se ubican post-it con las actividades a realizar, es también común. En oficinas o lugares de trabajo, este tipo de tableros se usan para hacer visibles las tareas y metas a corto plazo del trabajador, como si fueran recordatorios. Los corchos los utilizan las personas para incluir fotografías de sus mejores momentos, o cartas y frases escritas por sus amigos o personas cercanas. “Se pone en la habitación y allí mismo se va ubicando y revisando qué logros se van cumpliendo y cuáles no. No es tan organizado como el Bullet Journal, pero es un poco más flexible”, dice Gina Margarita.

Los mapas de sueños

En este lugar se ponen las fotos de los viajes que se quieren hacer, o de las cosas que se quieren conseguir, pueden asemejarse con estos métodos de planificación de metas, siempre y cuando sean objetivos, realistas y medibles, que permitan planear más estrategias.

La recomendación principal siempre es empezar, sin temor de hacerlo bien o mal, simplemente, llevarlo a cabo. En el proceso se van afinando cosas, mejorando la estrategia del diseño del diario, poniendo herramientas nuevas que ayuden en la organización, o quitando aquellas inservibles. Lo importante es tener la motivación para comenzar y la disciplina para continuarlo e irlo evaluando. Se recomienda no ser tan inflexible consigo mismo al ponerse las metas u objetivos para que la rigidez no cause sufrimiento.


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