Reflujo gástrico Reflujo gástrico

La sensación de acidez, luego de comer o en las noches al dormir, producida por la  enfermedad por reflujo  gastroesofágico (ERGE) mejora al cambiar hábitos

ASESORA: Maria Fernanda Vargas, Especialista en farmacología

Por hábitos incorrectos

Comer porciones grandes y alimentos altos en grasa, picantes, frutas cítricas, beber alcohol y tomar café en exceso, usar ropa o cinturones muy ajustados, ingerir ciertos medicamentos —sobre todo antiinflamatorios—, padecer una hernia diatal y estar embarazada, son algunos factores que inciden en la aparición de esta enfermedad. Así mismo,  la  obesidad, las patologías cardiovasculares, de tiroides, el síndrome de colon irritable, úlcera péptica, vesícula biliar, sinusitis e incluso diagnósticos mentales como depresión y ansiedad, pueden favorecer su aparición.

  • 12% de la población colombiana padece Erge, según la Asociación Colombiana de Gastroenterología.

Señales de alarma

Quemaduras que suben desde el  estómago hasta la faringe (pirosis), regurgitación o acción de expulsar por la boca un alimento no digerido sin vomitarlo, náuseas, sensación de malestar y de dolor en la boca del estómago, y dificultad para dormir por estas causas, son los distintos signos, molestias y complicaciones del reflujo. De no tratarse a tiempo, estos síntomas pueden afectar la calidad de vida de las personas.

  • 2 o más días en la semana, en casos severos, una persona puede experimentar pirosis o regurgitación.

Digestión saludable

Evitar irse a la cama con el estómago lleno, comer de cuatro a cinco pequeñas comidas al día, evitar el tabaco, llevar una bitácora de los alimentos que podrían causar acidez para reducir su consumo, adoptar una rutina de ejercicio para evitar el sobrepeso, son hábitos sencillos que ayudan a prevenir el desarrollo de esta patología y controlar la enfermedad a través de un adecuado diagnóstico y tratamiento.