Señales de alerta que se evidencian en el cabello Señales de alerta que se evidencian en el cabello

Es importante prestarle atención al aspecto del pelo, pero no solo por una cuestión de belleza: la caída o la falta de brillo pueden ser los primeros síntomas de problemas en la salud.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la autoexploración del cabello es complicada y no siempre que el pelo se cae es síntoma de enfermedad grave. Según la Fundación Piel Sana de España, este puede caerse en mayor medida en épocas de estrés o durante la menopausia, sin embargo, en ocasiones, esto es un primer síntoma de algunos problemas de salud.

¿Qué puede indicar su aspecto?

  • Anemia. La caída intensa del cabello, sobre todo al lavarlo o al peinarlo, es, junto a la fatiga, uno de los principales síntomas de la anemia ferropénica. La causa puede ser una dieta baja en hierro o pérdidas menstruales importantes.
  • Diabetes. Cuando los niveles de azúcar en la sangre no están bien controlados, la piel tiende a resecarse y aumenta el riesgo de úlceras e infecciones, pudiendo aparecer también picor en varias partes del cuerpo, como el cuero cabelludo. En casos severos, igualmente puede caerse mucho el pelo lo que se conoce como alopecia difusa.
  • Tiroides. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo tienen efectos sobre la dermis y el cabello. Quienes padecen una función tiroidea excesiva suelen notar que su cabello es más fino, frágil y que se les cae más de lo normal. El hipotiroidismo, en cambio, suele notarse con un pelo seco y quebradizo, que se cae sobre todo por la zona frontal del cráneo. (Puede interesarle: Atención a la tiroides).
  • Lupus. Este trastorno autoinmune causado por un mal funcionamiento de las defensas causa problemas en el hígado, el riñón, la piel… y, a menudo, el pelo se debilita y cae. También hay enrojecimiento y descamación.
  • Intoxicaciones. La presencia en el cuerpo de metales como el mercurio puede descubrirse porque se pierde más cabello. También sucede con fármacos como los anticoagulantes, algunos antihipertensivos y la medicación para el colesterol.

Tenga en cuenta: si observa el pelo debilitado, cambios en el cuero cabelludo o padece molestias de algún tipo, lo mejor es acudir al dermatólogo.