Tan esencial como beber agua Tan esencial como beber agua

Regula la temperatura corporal, suaviza la piel y participa en la lubricación de las articulaciones.

Asesor: Mauricio Quintero, médico internista

Orinar con menos frecuencia de lo habitual, tener la piel seca, estar cansado, con mareos, sufrir desmayos y experimentar sed, son señales de deshidratación comunes que deben atenderse para reponer el líquido corporal que se perdió por múltiples causas y evitar así situaciones de emergencia.
El hecho de que el 70 % de nuestro cuerpo corresponda al líquido, indica lo necesaria que es la ingesta regular de bebidas para su funcionamiento, y 8 vasos de agua es la recomendación de consumo diario. Si hace calor, está expuesto al sol o practica una rutina de ejercicios, es probable que se requiera más que eso debido a la homeostasis o autorregulación del cuerpo con respecto a la actividad que se realiza.
Mauricio Quintero, médico internista y epidemiólogo, indica que estar hidratado facilita la función de los riñones como eliminadores de residuos a través de la orina, oxigena las células cerebrales, ayuda a la digestión y absorción de nutrientes, mantiene la tensión arterial dentro de límites saludables, protege las articulaciones, preserva la elasticidad, suavidad y color de la piel y regula la temperatura global del cuerpo mediante la disipación del calor. Sobre este último beneficio, el profesional explica que el acondicionamiento depende de cada persona: “La sed, por ejemplo, es un mecanismo del organismo que induce una respuesta fisiológica que consiste en tomar un líquido”. El hipotálamo (cerebro), en este caso, luego de evaluar cómo está la osmoralidad o el nivel de líquido en el organismo, es el que genera o no esa necesidad.
Las causas más frecuentes de deshidratación en niños son la diarrea y los vómitos intensos. Los adultos mayores, por su parte, tienen un volumen menor de agua en sus cuerpos, y pueden tener enfermedades o tomar medicamentos que aumentan el riesgo de deshidratación.

Más allá del agua
Con respecto a las bebidas con azúcar añadida como las gaseosas o jugos, el especialista opina que, en términos generales, no representan un problema. “Todo depende del gasto energético. Si una persona es sedentaria y consume mucha azúcar, esta afectará el índice glicémico y será almacenada por el cuerpo. En cambio, si realiza ejercicio, el organismo tendrá que usar esas calorías y reservas”, agrega.
Ahora bien, el agua es la principal fuente de hidratación, pero otros líquidos que la contengan también son adecuadas —siempre que no alteren el equilibrio metabólico— como infusiones, sopas, caldos, zumos o refrescos no alcohólicos. Las frutas, hortalizas y verduras la tienen en su mayor composición por lo que es importante aumentar su consumo.

CONOZCA SOBRE ESTE LÍQUIDO VITAL
El Consejo Natural de Hidratación, organización no gubernamental con base en el Reino Unido, dedicada a la investigación y divulgación de hechos sobre la hidratación saludable, da algunos datos sobre el agua:
Ayuda a nuestro cuerpo a controlar la temperatura corporal y a transportar los desechos de los órganos principales. La carencia de este líquido vital en el cuerpo puede producir dolor de cabeza, estreñimiento o falta de concentración en los niños.
Está presente en todas las bebidas y alimentos. Incluso en algunos como el queso.
Una persona puede sobrevivir alrededor de 50 días sin comida sólida pero solo unos días sin tomar agua.
Para lograr que los menores disfruten más de esta bebida se recomienda agregarle hielo, trozos de frutas o usar pitillos biodegradables con distintas formas y colores.