5 lecciones aprendidas para no olvidar al regresar a la oficina 5 lecciones aprendidas para no olvidar al regresar a la oficina

Aprendizajes que llegaron con la pandemia como las medidas de bioseguridad, el tiempo que se consiguió para compartir en familia y los nuevos hábitos. Claves que deben conservarse.

Asesor: Juan Guillermo Soler, Psicólogo,
especialista en Gestión del Desarrollo y Cambio Organizacional

Van quedando atrás para muchos los días del trabajo a distancia.  El avance en el plan de vacunación y el deseo de la reactivación económica han llevado a que las medidas oficiales para la prevención del contagio de coronavirus se relajen y se favorezca el retorno a la rutina previa a la pandemia, lo que significa un nuevo proceso de adaptación colectivo.

Durante el aislamiento preventivo, se desarrollaron nuevas rutinas que acomodaban de manera flexible los deberes laborales con los del hogar, e incluso aprovechaban la ganancia del tiempo de desplazamiento hacia los lugares de trabajo, para el disfrute personal. Muchos afianzaron su rol de cuidador de niños o adultos mayores, tuvieron tiempo de hacer ejercicio, explorar algún hobby o fueron más cuidadosos en la preparación de la alimentación diaria. El regreso a las oficinas trae los retos de seguir cuidando la salud y no perder los cambios positivos que se habían logrado en la cotidianidad, aquí algunos aprendizajes para no olvidar.

1. Las medidas de bioseguridad personales son para toda la vida

Si bien en estos momentos la preocupación principal es evitar la incidencia del coronavirus, la implementación de las medidas de bioseguridad personales como el lavado de manos constante, el uso de tapabocas y el distanciamiento social se han mostrado efectivas para bajar las estadísticas,  no solo de covid-19, sino también de otras enfermedades comunes como la influenza o la diarrea. Así mismo, el aislamiento ante la sospecha de tener el virus, se vuelve un tema de consideración con quienes nos rodean para preservar su salud.

2. El trabajo puede ser más flexible

A pesar del distanciamiento y los cambios, el trabajo se siguió ejecutando de igual manera en la distancia, incluso muchos sintieron que el flujo era más intenso, eso les permitió a las empresas comprobar que el teletrabajo es una opción real para aumentar el bienestar de algunos colaboradores y reducir los costos operativos, sin afectar la productividad. De ahí que se pueda volver una opción abierta de manera permanente o bajo el modelo híbrido: unos días en las oficinas y otros en casa, lo que favorecería el distanciamiento social. A esto se le suma la flexibilidad en los horarios de entrada y salida para facilitar los desplazamientos y evitar las congestiones en el transporte público.

3. En casa todos ponen de su parte

Las mujeres trabajadoras fueron uno de los grupos más afectados por la pandemia, no solo fue el grupo poblacional en el que más aumentó el desempleo, según el Dane, sino que muchas tuvieron que asumir las labores del hogar, ser más activas en su rol de cuidadoras con los hijos todo el tiempo en casa y seguir respondiendo de igual manera en el trabajo, lo que les afectó su salud y bienestar. La lección para muchos fue asumir un papel más activo en el manejo del hogar y en el cuidado de hijos y adultos mayores, para ellas fue asumir las obligaciones con mayor tranquilidad, para evitar que se afecte la salud.

4. El bienestar es una prioridad

Lo ganado en la práctica del ejercicio, el descanso, el tiempo en familia o las nuevas exploraciones personales no se puede perder, habrá que acomodarlo a las nuevas rutinas y con paciencia volver a organizar el tiempo. La flexibilidad y la capacidad de adaptación serán esenciales para responder de la mejor manera a los cambios, cada vez más abruptos, que se seguirán presentando en el mundo. Estas experiencias dan nuevas perspectivas y la oportunidad de reorganizar las prioridades, hoy siendo una de las principales nuestro bienestar y el de las personas más cercanas.

5. Conversar es una práctica poderosa

Con algo de suerte, nuestro entorno cercano también habrá pasado por experiencias transformadoras, y puede que sean más abiertos a la propuesta de vivir en un mundo más flexible. Por ejemplo, si no se siente cómodo con la manera en que se están desarrollando los planes de retorno a su oficina, puede manifestarlo y ofrecer otras posibilidades, lo más importante es poder conservar su salud y la de su familia. De igual forma, en casa manifestar lo que siente y buscar ayuda para enfrentar este nuevo proceso es valioso para el equilibrio de las dinámicas del hogar