Ácido úrico, enemigo silencioso Ácido úrico, enemigo silencioso

Ácido úrico, enemigo silencioso

CON TU CUERPO 3 Agosto, 2017 Isabel Vallejo


Cuando los niveles de esta sustancia se elevan causa dolencias importantes. Aprender a detectarlo y tratarlo a tiempo es clave.

Asesor Jorge Enrique Vivas, Médico, especialista en Medicina Interna, 
adscrito a Coomeva Medicina Prepagada.

Si bien no recibe tanta atención como la diabetes, sus consecuencias pueden ser igual de devastadores para su salud si no se le atiende como se debe. Si una persona sufre de dolores articulares, daños renales como cálculos e inflamaciones y problemas cardiovasculares, una de las causas pueden ser los altos niveles de ácido úrico en su cuerpo.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, “el ácido úrico es un químico que se crea cuando el cuerpo descompone sustancias llamadas purinas”, presentes en las proteínas, en especial carnes rojas y la cerveza. También están en el hígado, las anchoas, los frijoles y las arvejas secas.

Según la fuente citada, la mayor parte del ácido úrico se disuelve en la sangre para luego llegar a los riñones y ser expulsada por el cuerpo vía la orina. Hay organismos que lo producen en demasía, generando así la llamada hiperuricemia, que ocasiona que la persona se enferme. Ver también Gota, dolor que inflama.

¿Qué pasa si se eleva?

Para detectar la presencia elevada de ácido úrico en la sangre lo recomendado es hacerse un examen de sangre en un laboratorio, sugiere el doctor Jorge Enrique Vivas, especialista en medicina interna. Existen niveles altos de esta sustancia cuando sobrepasan los 7,0 miligramos por decilitro en la sangre (Los valores normales están entre 3.5 y 7.2 mg/d).

Los pacientes diabéticos, obesos o hipertensos son los que más deben sospechar de esta dolencia, agrega Vivas. También hay personas que presentan un déficit congénito de la enzima del metabolismo de la purina, que no permite que se degrade de forma apropiada este ácido.

El ácido úrico se puede expresar de diversas maneras. Dolores en articulaciones: tobillos, rodillas, codos. También cálculos renales, dolores e inflamaciones en esta parte del cuerpo. Puede pasar, incluso, que no se sienta ningún dolor si la concentración no es muy elevada.

La hiperuricemia o aumento de la cantidad de ácido úrico en la sangre, entonces, puede deberse a acidosis metabólica (afección en la que se acumula demasiado ácido en el cuerpo), alcoholismo, efectos secundarios relacionados con quimioterapia, diabetes, ejercicio excesivo, hipoparatiroidismo, intoxicación con plomo, leucemia, enfermedad renal quística medular, nefrolitiasis, entre otras, dice la Biblioteca Nacional de Medicina.

En una fase más avanzada se presenta la gota, una enfermedad que se caracteriza por la presencia de hiperuricemia, ataques periódicos de artritis aguda y, en algunas situaciones, de tofos (depósitos de ácido úrico en forma de nódulos palpables en el tejido subcutáneo, especialmente en los alrededores de las articulaciones.

Maneras de prevenirlo

En Colombia, opina el doctor Jorge Enrique Vivas, no hay mucha concientización sobre la prevención del ácido úrico elevado en la sangre. Cree que se le presta más atención al azúcar, la diabetes. En este caso, sostiene que hay que llevar una dieta balanceada, evitando el exceso de proteínas, en especial el consumo de carnes rojas. Recomienda llevar una vida saludable que evite el sedentarismo y por ende la obesidad, que es una de las principales causas del incremento del ácido úrico.