Adelgazar evite la vía rápida Adelgazar evite la vía rápida

Adelgazar evite la vía rápida

CON TU CUERPO 10 Febrero, 2016 María Alejandra Echeverry


Por salud, es preferible no acudir a las dietas que prometen reducir peso en tiempo récord.

ASESORA
AMIDA CARVAJAL
Nutricionista adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

Es fácil dejarse seducir por las dietas rápidas. Empiece por preguntarse si alguna vez realizó alguna sugerida por una amiga suya o si se dejó atrapar por un sugestivo título en internet y una nota con consejos al estilo de ingiera atún con piña todos los días para bajar de peso.

Muchas mujeres restringen alimentos para intentar estar en forma y para poder lucir, de repente, un vestido de gala para el próximo evento social. Sobre todo, en esta época. Diciembre quedó atrás, pero quizás le haya dejado de recuerdo unos kilos de más.

Sin embargo, entre toda esa información que le llega a sus manos y oídos, ¿ha reflexionado por un momento sobre las consecuencias que podrían generarle esas dietas rápidas o milagrosas en su organismo? La nutricionista Amida Carvajal la invita a razonar: “Tener hábitos saludables contribuye a que tengamos un buen estado nutricional y de salud”.

Su metabolismo es único

De los alimentos que a diario consuma depende su desempeño eficiente en todas las facetas de su vida: trabajo, deporte y familia. No se trata de comer más o menos, sino de aprender a diferenciar entre los distintos grupos nutricionales, sus propiedades y beneficios, y las porciones necesarias que necesita su cuerpo en cada comida.

“Hay que controlar los alimentos que son muy ricos en calorías como los azúcares, la panela, la miel, los dulces y postres. Revisar el tipo de grasas que utiliza y preferir las de origen vegetal, que son la más recomendables para el corazón”, agregó la profesional, quien advierte que cada metabolismo es único, así como su huella dactilar.

De ahí la importancia de acudir a un nutricionista para asesorarse sobre el tema, ya sea si tiene como objetivo bajar, mantener o subir medidas. Evite practicar los regímenes informales que pueden llevarla a padecer graves problemas de salud. Solo la clase de contextura física, su edad y la actividad física le ayudarán a identificar cuáles son los alimentos adecuados y en qué cantidades debe consumirlos.

Sobre la ingestión de harinas, por ejemplo, Carvajal recomienda no excluirlas de los distintos menús. “Las harinas (carbohidratos complejos o almidones) son el combustible de una persona, por eso no pueden dejar de existir. Representa el 50 % de la energía, razón por la que hay que comer arroz, cereales, maíz, entre otros, en cantidades apropiadas”. Lea las etiquetas y busque productos de grano integral con fibra, especialmente al comprar panes, galletas saladas y cereales.

Tome nota

Aconseja, además, contar con horarios fijos de alimentación; ingerir entre 5 o 6 comidas al día para mantener un grado de saciedad estable; hacer ejercicio para compensar la energía consumida, y así convertirse en una mujer más saludable y preparada para asumir el paso del tiempo.

No aplace la decisión de disfrutar de las frutas, verduras, proteínas, leguminosas, grasas, carbohidratos y harinas desde otra mirada. Busque opciones para hacer las preparaciones más gustosas en casa.

“Cualquier dieta mal llevada afecta el cerebro, entre otros órganos, ya que este es glucodependiente. Entonces si no le llega glucosa el resultado será adverso para usted”, concluyó la especialista •

Destacados

No hay dietas milagrosas

Las dietas rápidas pueden ayudarle a bajar de peso a corto plazo, pero, ¿a qué precio?

Una consecuencia de este tipo de regimen rápido es que así como pierde peso, puede volverlo a aumentar en un menor tiempo, y con ello, su organismo se perturbará a nivel físico.

Cuando elimina alimentos de sus comidas sin asesoría, lo que hace es quitar nutrientes esenciales para el funcionamiento de su cuerpo y, lo más probable, es que no los esté remplazando.

Despiece

Grupos nutricionales

  1. Lácteos: Ideal bajos en grasa, fuentes de proteína y calcio. La cantidad adecuada es de al menos tres raciones (vaso de leche, yogur; o porción de 30g de queso) al día.
  2. carnes magras: En especial el pescado. Fuentes de proteína, hierro y zinc. De 40 a 70 gramos (g) al día. La recomendación de expertos es que se limiten a dos o tres porciones de 100 g de lunes a domingo.
  3. cereales integrales: Pan centeno, integral, o galletas de salvado, pastas y arroz. Deben estar presentes en prácticamente en todas las comidas. 250 gramos de este grupo alimenticio al día es lo ideal.
  4. frutas y hortalizas: Aproveche su contenido de fibra, vitaminas y minerales, también aportan antioxidantes. Al menos 400 g (5 porciones) de frutas y hortalizas al día. Elija frutas en lugar de jugos. Una manzana o naranja entera tiene más fibra y menos calorías que su equivalente líquido. Incluya melón, moras o banano en su desayuno. Sacian el hambre y dan energía.
  5. Grasas saturadas: Las grasas no saturadas (presentes, por ejemplo, en el aceite de pescado, los aguacates, los frutos secos, o el aceite de girasol, canola y oliva) son preferibles a las grasas saturadas (carne grasa, mantequilla, aceite de palma y de coco, nata, queso y la manteca de cerdo). Las grasas industriales de tipo trans (alimentos procesados, comida rápida, aperitivos, fritos, pizzas congeladas, pasteles, galletas, margarinas y pastas para untar) no forman parte de una dieta sana.