Aleje dispositivos de la vista y dispóngase a dormir Aleje dispositivos de la vista y dispóngase a dormir

Revisar redes sociales, ver series o interactuar con pantallas antes de dormir, pueden ser síntomas de vamping. Sepa de qué se trata y cómo evitarlo.

La calidad del sueño, el rendimiento en el día a día, la salud mental y hasta el peso corporal son algunas de las características que afecta el vamping, un nuevo término acuñado para referirse al uso de todo tipo de pantallas en la oscuridad, en los momentos previos al sueño.

Esta conducta, que incluso se ha convertido en un hábito cotidiano para muchos, empieza a ser más recurrente cada vez. Y aunque la población que más se ve afectada por este comportamiento son los jóvenes, los niños también incurren en esta práctica debido al uso de dispositivos móviles desde edades tempranas.

Según un informe publicado por la plataforma especializada Efesalud, y citando un estudio de la Clínica Universidad de Navarra, más allá del sueño, el vamping también tiene incidencia en el apetito y los hábitos alimenticios nocturnos, “ya que aumenta la sensación de hambre e induce a comer más, sobre todo dulces”.

Incluso, esa reducción de horas de sueño aumenta el cansancio y la inactividad, situación que afecta el peso corporal a largo plazo.

La doctora Ángela Milán, neuróloga de la Unidad del Sueño de la CUN, señala que incluso el mismo contenido que se consume antes de dormir, como audios, imágenes y videos, además de los chats o los grupos de WhatsApp, pueden repercutir en un peor descanso. Esto debido a que “pueden ser plataformas de conflictos y malos entendidos, provocando largas conversaciones, discusiones y tensiones”.

Ante esto, la especialista ofrece estas recomendaciones para mitigar o evitar caer en el vamping:

– Evite llevar dispositivos a la cama y evitar usarlos en los momentos previos al sueño. Incluso, en lo posible, no tener televisión en el dormitorio; desterrar todas las pantallas de allí.

– Crear rituales que tranquilicen o relajen antes de dormir, como tomar una ducha o beber una infusión.

– Marcar un tiempo para el ocio digital, fuera de las horas de noche.

– Dejar los dispositivos en otra habitación y no a la vista para que no den ganas de utilizarlos.

– Poner los dispositivos en ‘modo avión’ o apagar la red wifi antes de ir a dormir para no caer en la tentación de consultarlos.

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