Ante el dolor testicular, consulte Ante el dolor testicular, consulte

Ante el dolor testicular, consulte

CON TU CUERPO 19 Mayo, 2015 María Alejandra Tavera


Algunos dolores inquietan más que otros, este es uno de ellos. De ahí que se recomiende prestarle atención. Traumatismos, inflamaciones o varicocele, los problemas más frecuentes.

Se estima que 50% de los traumatismos en esta zona de cuerpo masculino ocurre durante actividades deportivas. No en vano los jugadores de ciertos deportes cubren sus partes íntimas con sus manos o con un equipo especial. Según datos del Servicio de Urología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, a esta cifra se suma un 9% de traumatismos en accidentes de motos o carros. Por su parte, las patologías testiculares más frecuentes son inflamaciones, tumores, varicoceles (varices), o cúmulo de líquido (hidrocele).

El varicocele puede producir molestias sin causar dolor agudo. Según la Revista de Urología Colombiana, el varicocele se encuentra en 15% de la población y aproximadamente 40% de los hombres que presentan infertilidad, tienen algún grado de varicocele. La incidencia de dolor o malestar asociada al varicocele es del 2% al 10%, es decir, relativamente bajo.

Una torsión testicular debe ser diagnosticada y solucionada de manera rápida, pues se corre el riesgo de perder el testículo si se da el caso de que deje de llegar sangre a este órgano, con el paso de las horas las lesiones se pueden convertir en irreversibles.

Pero, ¿qué hacer ante el dolor? Dependiendo de la condición, los síntomas son distintos. La inflamación aguda (orquitis u epididimitis) se acompaña de aumento de tamaño, dolor intenso y, en ocasiones fiebre. El cáncer de testículo, por su parte, no genera dolor y se sospecha por aumento del tamaño testicular y endurecimiento de la zona afectada. Representa entre el 1% y el 1,5% de las neoplasias masculinas y el 5% de los tumores urológicos.

Un dolor testicular brusco e intenso puede deberse a un cuadro inflamatorio/infeccioso (orquitis o epididimitis) o a una torsión aguda del testículo. Por eso, si un cuadro de este tipo no cede en poco tiempo, se debe acudir al médico para que se diagnostique correctamente, porque está presente el riesgo de que el testículo no reciba irrigación sanguínea y sufra daños mayores. En todos los casos es importante acudir al médico para que estudie si esas molestias, ese cambio de tamaño o de consistencia, tienen o no importancia.