Antibióticos, enemigos de la flora intestinal Antibióticos, enemigos de la flora intestinal

El nacimiento por cesárea y los antibióticos consumidos durante los primeros tres años de vida afectarían el desarrollo de la flora intestinal de los pequeños.

A esta conclusión llegaron dos estudios diferentes; el primero, realizado por la Universidad de Nueva York con 43 niños durante sus dos primeros años de vida, y el segundo a cargo del Hospital General de Massachusetts junto al Broad Institute con 39 niños hasta los 3 años de edad.

Esos primeros años de vida serían el periodo crítico de formación de la microbiota intestinal, cuyo desarrollo se vería afectado particularmente por el repetido uso de antibióticos.

El rol de la flora intestinal

Las bacterias no siempre atacan nuestro organismo. De hecho, dentro de nuestro cuerpo convivimos con miles de ellas que están ahí cumpliendo una misión.

Si miramos con zoom nuestro intestino podemos encontrar millones de bacterias de aproximadamente 2 mil especies diferentes, de las cuales la mayoría son beneficiosas para nuestra salud.

Ese grupo de bacterias es el que conforma nuestra microbiota intestinal también llamada microflora o flora intestinal, un ecosistema en el que se desarrollan procesos importantes como la absorción de nutrientes, la síntesis de determinados compuestos, el metabolismo de algunos carbohidratos y evitar que se desarrollen ciertas enfermedades.

Siendo este el lugar donde cohabitan múltiples microorganismos, los antibióticos se convierten en un enemigo que va destruyendo gran cantidad de estos, tanto en adultos como en los pequeños. Y cuando la flora intestinal se daña somos más propensos a una malnutrición, así como a desarrollar enfermedades.

Mejorar la flora intestinal es posibles siguiendo estos consejos:

  • Evitar el consumo excesivo de antibióticos y luego de terminar un tratamiento consumir productos ricos en probióticos.
  • Disminuir las grasas animales y azúcares de la dieta diaria y aumentar la cantidad de alimentos ricos en fibra.
  • Para recuperar la flora intestinal los lactobacilos, como los que se encuentran en ciertos yogures, quesos, cereales y productos de soya, son muy beneficiosos pues crean un medio ácido en el intestino que lo protegen de las bacterias dañinas para nuestro organismo.