Aprenda a fortalecer el suelo pélvico Aprenda a fortalecer el suelo pélvico

Cuidar este conjunto de músculos y ligamentos es clave para evitar la incontinencia urinaria, entre otros asuntos.

Asesores: Jaime Ruiz Collazos, ginecólogo
Esteban Gómez Correa, urólogo

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos ubicados en la parte inferior de la pelvis. Su función es sostener los órganos ubicados en esta zona: la vejiga, la uretra y el recto. En la mujer, se suman el útero y la vagina; y en el hombre, la próstata.

Su estructura hace que estos órganos mantengan su lugar y funcionen adecuadamente para facilitar el parto y la buena deposición y eliminación de líquidos. Sin embargo, no siempre puede cumplir con estas tareas, los ligamentos se estiran, se debilitan y dejan de sostener el útero, que se desliza hacia la vagina ocasionando el prolapso genital. El ginecólogo Jaime Ruiz Collazos explica que se da por varias causas: el embarazo (debido al peso del útero), el parto vaginal, el estreñimiento, la obesidad, la tos crónica y el esfuerzo físico excesivo (porque aumenta la presión abdominal hacia la pelvis), el deterioro de los tejidos de sostén por la edad (después de los 60 o 70 años), pérdida de colágeno (se pierde la tensión del piso pélvico), cirugías como la histerectomía (retiro del útero), factores hereditarios y aguantar o forzar las ganas de ir al baño.

Los problemas del piso pélvico y sus síntomas también afectan la calidad de vida de las mujeres a nivel personal, familiar, social y sexual. Entre ellos están la resequedad vaginal, la eliminación involuntaria de orina o materia fecal, el dolor pélvico, el estreñimiento, el síndrome de relajación vaginal y el dolor o falta de placer durante las relaciones sexuales.

El urólogo Esteban Gómez Correa enfatiza que pueden variar según la severidad de los trastornos del suelo pélvico. Por ejemplo, hay mujeres que los presentan y no los reconocen porque han perdido la sensibilidad. En estos casos se pueden fortalecer los músculos por medio de tratamientos, como los ejercicios de Kegel, la fisioterapia, el uso de pesas intravaginales, conocidas como bolas Ben Wa o bolas chinas, y el biofeedback, que consiste en la ubicación de electrodos especiales dentro de la vagina o alrededor del periné, que transmiten señales eléctricas moduladas de baja intensidad, para estimular, contraer y fortalecer los músculos del suelo pélvico.

Gómez Correa resalta la importancia de consultar para valoraciones de rutina y detecciones tempranas. Complementa Ruiz Collazos que, si se encuentra una condición avanzada, existen tratamientos como la cirugía, o la colocación de una malla cuando el prolapso de órganos pélvicos es muy grande. Como forma de prevención, los especialistas recomiendan la buena alimentación, no fumar, una adecuada ingesta de líquidos y fibra, no aguantar o forzar las ganas de ir al baño, hacer ejercicio dirigido y evitar esfuerzos físicos. Aclara que la mujer embarazada y después del parto debe fortalecer su suelo pélvico.

Los Ejercicios de Kegel

El ginecólogo estadounidense Arnold Kegel creó en la década de los 40 una serie de ejercicios para corregir la incontinencia urinaria de sus pacientes después del parto. Más tarde, estos se convirtieron en una forma de fortalecer el suelo pélvico, tanto para hombres como para mujeres.

  1. Contraer los músculos del piso pélvico y sostener al máximo con la respiración adecuada: inhalar y exhalar por uno o dos minutos, descansar un minuto y repetir. Realizarlo tres veces al día.

  2. Contraer los músculos por diez segundos y soltar. Hacer 20 repeticiones, de tres o cuatro series, tres veces al día. Después de cada repetición descansar un minuto.

Es importante realizarlos en una posición cómoda (sentada o acostada). No se recomienda hacerlo durante la eliminación de orina.

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