Asbesto, la otra causa del cáncer de pulmón Asbesto, la otra causa del cáncer de pulmón

La exposición al asbesto, radón y otros agentes como minerales radioactivos o sustancias químicas, también influyen en el desarrollo del cáncer de pulmón.

Si bien el tabaco sigue siendo el principal desencadenante de la enfermedad, otros agentes como los anteriormente mencionados aparecen como factores de riesgo importantes.

Particularmente, el asbesto ha sido clasificado como un cancerígeno humano. Sus fibras se desprenden en el aire y se alojan en los pulmones creando una capa que llega a dificultar la respiración y causar problemas graves de salud.

El riesgo mayor es para las personas que están expuestas de manera muy frecuente a este elemento, ya sea en su hogar, lugar de trabajo o localidad. Trabajadores del sector de la construcción, minería, la industria automotriz, entre otros, son algunos de los que pueden verse afectados según las circunstancias puntuales de su oficio.

El problema está en que las personas que presentan enfermedades relacionadas con el asbesto, generalmente, no muestran signos de la enfermedad sino hasta mucho tiempo después de la primera exposición, de acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. “Puede llevarse de 10 a 40 años o más para que aparezcan los síntomas de un padecimiento relacionado con el asbesto” .

Consulte con su médico si presenta alguno o varios de estos síntomas:

  • Falta de aire, silbidos o ronquera.
  • Tos permanente que empeora con el tiempo o que se presenta con pintas de sangre.
  • Debilidad y dolor muscular.
  • Dificultad para respirar.
  • Disfonía.
  • Pérdida de peso y dificultad para pasar alimentos.