Atención a los centímetros de más Atención a los centímetros de más

¿Sabe cuánto mide su perímetro abdominal? Más que un asunto estético, tenerlo excedido puede ser predictor de enfermedad cardiovascular, diabetes y hasta apnea del sueño.

Asesores
José Gregorio Thorrens, internista
Sebastián Vélez Peláez, cardiólogo ecocardiografista
Viviana Quintero, cardióloga

Más que enfocarse en las medidas, un abdomen prominente incomoda a muchos hombres y mujeres más por un asunto estético que de salud. Sin embargo, si le dijeran que en este último caso el tamaño sí importa, ¿usted sabría cuántos centímetros tiene? Según la literatura médica, un perímetro abdominal adecuado para hombres debería ser de 94 centímetros y en las mujeres entre 90 y 92 centímetros. El internista José Gregorio Thorrens advierte que estas medidas corresponden a la población latinoamericana y pueden variar según el genotipo y fenotipo de los habitantes de otras regiones del mundo.

Pero ¿por qué es tan importante esta medida? La cantidad de grasa contenida en esta parte del cuerpo se correlaciona con el riesgo de enfermedad cardiaca, infarto agudo del miocardio, enfermedad cerebrovascular, arritmias cardiacas, taquicardia, incluso, apnea del sueño.

Por su parte, Sebastián Vélez Peláez, cardiólogo ecocardiografista, explica que la grasa abdominal puede ser de dos tipos: subcutánea o visceral. La primera es la que puede palparse bajo la piel. La segunda es la que está dentro del abdomen y es la más peligrosa por su relación con enfermedades de tipo cardiovascular. “El aumento de grasa visceral se relaciona con el síndrome metabólico y otro tipo de alteraciones que predisponen a la resistencia a la insulina, cambios en el perfil lipídico, disminución en el colesterol protector y aparición de una mayor cantidad de partículas de colesterol de baja densidad que entran a la pared de las arterias y las obstruye. Este tipo de grasa también genera alteración en el funcionamiento del endotelio, que es la capa que recubre las arterias y provoca el desarrollo de la arterioesclerosis y trombosis. Incluso, la grasa visceral puede provocar otras enfermedades como cáncer de seno e hígado graso”, señala el especialista.

La localización importa

La Fundación Española del Corazón (FEC) señala que en términos de riesgo cardiovascular, es más importante la medida del perímetro abdominal en lugar del Índice de Masa Corporal, IMC, pues estudios han demostrado que el exceso de grasa abdominal podría duplicar las posibilidades de desarrollar enfermedades del corazón.

Por su parte, los especialistas refuerzan esta idea y las consideran medidas complementarias. Thorrens, por ejemplo, señala que la relación entre peso y talla en el IMC podría resultar desproporcionada y no correlacionarse bien en personas altas con mucha masa muscular. Mientras tanto, agrega Vélez, que el IMC no hace diferencia entre músculo y grasa, y la localización de esta última, “es un aspecto importante para calcular el riesgo cardiovascular”.

En ese sentido, la medición de la circunferencia abdominal es una estrategia útil para evaluar la obesidad, especialmente, la acumulación de grasa visceral relacionada con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. “Ambas medidas son importantes, ya que sus alteraciones se han correlacionado con desenlaces cardiovasculares adversos. Con la medición del perímetro abdominal tendremos un acercamiento al diagnóstico de obesidad visceral, sin embargo, es importante asesorarse de personal entrenado para aclararlo, hacer los estudios necesarios y poder proponer un plan de tratamiento”, agrega la cardióloga Viviana Quintero.

¿Existe la barriga cervecera?

De acuerdo con Thorrens, esta expresión obedece más a una forma popular de llamar esta parte del cuerpo que a una realidad médica. “El alcohólico no engorda porque no come, las calorías las obtiene del alcohol y por eso, lucen delgados. En cambio, el tomador social o crónico tiende a ser sedentario, consume licor, se alimenta en exceso, no quema calorías y eso se concentra en el abdomen”.

Y es que las calorías que se obtienen del alcohol son vacías, pues no proveen al organismo de lo que necesita para nutrirse bien. Resulta importante destacar que cuando hay presencia de cirrosis hepática es posible acumular agua en el abdomen, lo que, a veces, también se confunde con la llamada barriga cervecera, pero en realidad se trata de una enfermedad derivada del abuso de alcohol.

“El licor es un hábito social que no se recomienda dado que trae, además de enfermedades, otras consecuencias de tipo social y económico. No hay que olvidar que, por lo general, la ingesta de alcohol está acompañada de cigarrillo, lo que complica la situación”, afirma el médico Thorrens. Por su parte, la cardióloga Viviana Quintero concluye que hay que cultivar desde la infancia los buenos hábitos que incluyen la alimentación saludable y estimular la actividad física •

90 centímetros es el perímetro abdominal a partir del cual hay que estar alerta

¿Cómo medir el perímetro abdominal?

  • Ubicarse de pie en una superficie plana con la piel del abdomen desnuda.
  • Pasar una cinta métrica alrededor del abdomen a nivel del punto medio entre el reborde costal (costillas) inferior y la cresta iliaca (hueso de la cadera).
  • Asegurarse de que la cinta métrica esté horizontal, paralela al piso.
  • Medir al final de la espiración (salida del aire), sin comprimir la piel.

Consejos para reducir y evitar la grasa abdominal

  • Evitar el sedentarismo y aumentar la actividad física. Para ello, la recomendación de la cardióloga Viviana Quintero es realizar ejercicio aeróbico regular 150 minutos, repartidos entre 3 y 5 días a la semana. Además, combinarlo con ejercicios de fuerza y resistencia 2 veces por semana, así como aumentar el número de pasos a más de 10 mil por día.
  • Llevar una dieta baja en carbohidratos simples (los complejos añaden fibra), evitar el consumo de bebidas azucaradas, fritos, grasas trans y saturadas.
  • Abstenerse de consumir tabaco.
  • Dormir entre 7 y 8 horas por día.