Programas de Salud

Servicios en Línea

Canales de Atención

No deje para mañana lo que puede hacer hoy

Compártelo en:

Posponer tareas relacionadas con objetivos a largo plazo afecta no solo el rendimiento laboral o académico, sino el bienestar mental.

Nos sucede a todos y más a menudo de lo que imaginamos: planear una tarea importante, preparar los insumos necesarios y visualizar su ejecución, pero encontrarnos haciendo algo diferente en el momento en que deberíamos estar terminándola.

La procrastinación se define como el retraso voluntario de un acto intencionado y necesario, a pesar de las consecuencias negativas que supone. En él intervienen múltiples factores que involucran tanto las características de la tarea como los rasgos de la persona a cargo de ejecutarla.

Una investigación publicada en la revista Wiley Interdisciplinary Reviews Cognitive Science identificó que suele ocurrirle con mayor frecuencia a personas impulsivas y con  y falta de autocontrol, especialmente en tareas que generan algún grado de aversión y cuya recompensa se prevé en un futuro lejano.

Por su parte, un artículo publicado en la revista Psychological Reports explica que se observan tres elementos claves de tipo cognitivo en las personas prestas a esta conducta: la urgencia de experimentar reacciones fuertes, la falta de perseverancia y la falta de premeditación.

“La falta de de perseverancia podría reflejar dificultades para mantenerse enfocado en una tarea prevista que exige atención; la falta de premeditación podría referirse a la imposibilidad de tener en cuenta las consecuencias negativas del retraso de la tarea a largo plazo y la urgencia podría denotar propensión a participar en actividades distintas de las previstas, al lidiar con estados emocionales intensos”.

Aunque hay quienes destacan aspectos positivos en el acto de aplazar -como tomar decisiones con la cabeza fría o tener ideas más creativas- la procrastinación puede convertirse en el detonante de episodios de inestabilidad emocional y frustración. Estos tips pueden ayudarle a entenderla y tramitarla.

  • Realice lo más importante primero: apartar las distracciones y enfocarse con disciplina en la meta prioritaria genera una sensación de “deber cumplido” que reduce la ansiedad, aligera la frustración y motiva el trabajo restante.
  • Cree hábitos: diseñar una rutina que incluya grandes y pequeñas tareas facilita su ejecución. Además de ahorrar energía, actuar impulsado por hábitos constituidos reduce el tiempo que invertimos en deliberar sobre qué hacer. La clave para consolidarlos: repetición y constancia.
  • Camine paso a paso: aun si somos capaces de hacer muchas cosas, será más difícil intentarlas todas al mismo tiempo. Por esto es importante establecer categorías paralos objetivos que nos proponemos y trabajar en ellos, uno por uno, según su relevancia. “Estar en todas partes es estar en ninguna”, dice un antiguo refrán.
  • Establezca fechas límite más próximas que las reales: si suele dejar tareas importantes para el final, habrá notado el impulso creador que puede generar una situación de trabajo bajo presión. Un proceso resulta ser mucho más rápido cuando se trabaja con un límite de tiempo inquebrantable.
  • Ponga su atención en el proceso: ejecutar proyectos pensando en el presente nos libera de la incertidumbre del futuro y de los errores del pasado. Focalizar la atención en el esfuerzo que estamos realizando y entregarnos con honestidad sin pensar en el resultado disminuye la presión que, para algunos, es la raíz de la procrastinación.

Le puede interesar: La tarea de construir buenos hábitos

Lea también: Entrene el cerebro para hacer tareas al tiempo 

+ leídos

imagen_adolescente_pelo_rosa_haciendo_ejercicio_computador.jpg
Jóvenes: ¡menos TikTok y más ejercicio! 
agosto 11, 2022
imagen_brazo_viruela_mono_crema_revision.jpg
Así se contagia la viruela del mono
agosto 8, 2022
imagen_mujer_lactando.jpg
Así debes alimentarte si estás lactando
agosto 7, 2022

Tambien te puede interesar

La grasa, la sal y el azúcar se deben consumir con mesura. Muchos de sus aportes al sabor de los...
Si una madre sufre de insomnio es probable que sus hijos también duerman mal.
El funcionamiento de este órgano está relacionado con las emociones, cuidarlo es fundamental para tener una mejor calidad de vida.