Colorear las emociones Colorear las emociones

La arteterapia se explora como una manera de unir la creatividad y las formas de expresión artística para alcanzar un conocimiento profundo del ser.

 Asesora: Luces Montoya- Diseñadora industrial, magíster en arteterapia psicodinámica

Es común encontrar en las librerías estantes de libros para colorear dirigidos a un público adulto, esos que llenos de mandalas, naturaleza o paisajes delineados en negro sobre papel blanco, prometen a sus usuarios reducir el estrés y sacarlos de la rutina. Algunos estudios, como el desarrollado por las profesoras de Psicología Judy Eaton y Christine Tieber, de la Universidad Wilfrid Laurier de Canadá, han demostrado que el coloring tiene resultados positivos en la disminución del estrés y la ansiedad, convirtiéndose en un método económico y accesible que no requiere de habilidades especiales y que contribuye al autocuidado.

Sin embargo, los efectos favorables de estos libros pueden confundirse en ocasiones con terapias de sanación más profundas como la arteterapia. La diseñadora industrial Luces Montoya, magíster en Arteterapia Psicodinámica, explica que este tipo de tratamiento comprende una introspección en el individuo, “en arteterapia lo que se busca es que la persona, por ejemplo, cree su propio mandala. Los libros para colorear llevan a una actitud mecánica donde alguien puede relajarse y tranquilizarse, pero se limita lo creativo. En arteterapia la creatividad es muy importante, porque en lugar de evadir o desconectar, se trata de indagar e inspeccionar en el ser. El coloring relaja, pero no profundiza en el ser”, comenta.

¿En qué consiste la arteterapia?

La arteterapia psicodinámica tiene sus bases teóricas en el psicoanálisis y posibilita que los pacientes expresen a través de la palabra y los diferentes materiales artísticos un mundo interno que muchas veces puede verse restringido por el habla. “Las imágenes revelan asuntos interiores que las personas y, uno como psicoterapeuta, a veces aún no ha descifrado”, señala Luces Montoya.

La especialista enfatiza que en este proceso lo importante no es el producto como tal, sino lo que sucede en el camino, “obsesionarse con el resultado estético genera angustia. Los participantes pueden dibujar, pintar, hacer collages, amasar arcilla, moldear con plastilina, trabajar con materiales de reciclaje y construir cosas mientras hablan de sus problemas, pero no se pretenden logros estéticos. Cada quien tiene la libertad de experimentar con instrumentos distintos y esto genera nuevas conexiones neuronales que revitalizan el cerebro y le aportan a la creatividad”.

Muchas personas acuden a la arteterapia para el manejo de sus emociones, tratamientos por adicciones, depresión o duelos, entre otras situaciones; con las técnicas, la guía terapéutica y los elementos usados, se contribuye a su mejora. Además, la obra creativa final y el modo en que cada quien interactúa comunica al psicoterapeuta sobre sus aspectos profundos.

Por ejemplo, si alguien raya con mucha fuerza, podría indicar alguna rabia contenida; o si trabaja repetidamente un material, dependiendo del caso, evidencia un miedo a asumir retos o la tendencia al control. “En ocasiones el discurso del paciente es uno, pero la obra puede representar todo lo contrario, entonces el trabajo creativo le ayuda a reconocerse”, precisa Luces Montoya.

Dele forma a su ser interior

  • El journaling es una práctica para crear bitácoras de cada día que permite registrar hechos con imágenes y palabras.
  • La escritura es una práctica que, si se hace con propósitos terapéuticos, ayuda a traducir lo que está en el inconsciente.
  • La meditación en movimiento, a través de actividades como practicar yoga o escalar, e incluso tejer, ayuda a enfocar la atención.
  • El coloring y la arteterapia desarrollan diferentes aspectos, mientras el primero procura calmar y disipar el estrés, la segunda implica una exploración al interior de cada persona a través del arte.

Beneficios de la arteterapia

  1. Mejora la comunicación consigo mismo y con los demás.
  2. Reduce los niveles de ansiedad y estrés.
  3. Incentiva el poder creativo.
  4. Establece nuevas conexiones neuronales.
  5. Aumenta la capacidad de tomar decisiones y enfocarse.
  6. Desarrolla la capacidad de ser espontáneos.
  7. Incrementa la confianza y la seguridad en sí mismo.
  8. Amplía la capacidad para resolver problemas.
  9. Estimula la búsqueda de armonía y equilibrio en la vida.
  10. Promueve un conocimiento profundo del ser y de sus emociones.