Consejos para proteger su zona lumbar Consejos para proteger su zona lumbar

Un área de la espalda fundamental para soportar el peso de su tren superior, que puede ser frágil ante esfuerzos repentinos y que gran parte de la población adolece en algún momento de su vida.

Alrededor de 5 vértebras componen la columna lumbar, una zona conocida como la tercera región de la espalda y que se ubica en la parte baja de la misma. Mantenerla sana es vital si se quiere tener una movilidad correcta que permita la actividad física durante muchos años, porque la columna está involucrada en casi todas las actividades que se realizan en el día a día como caminar, acostarse, sentarse o ponerse de pie.

El dolor allí es más común de lo que se cree, ya que es una zona vulnerable. Generalmente se conoce como lumbago o lumbalgia y se clasifica en tres tipos de dolor: axial, que se localiza en una zona específica de la parte lumbar; radicular, que compromete algunos nervios y puede extenderse hacia las piernas o la cadera; y mixto, que agrupa los dos anteriores.

Además, según el doctor Alejandro Giraldo, algesiólogo de la Clínica de Fracturas de Medellín, más allá de los factores de movimiento hay hábitos que también pueden desencadenarlo. “El sedentarismo y la obesidad son factores importantes asociados al dolor lumbar crónico. El tabaquismo también se asocia a dolor lumbar porque deshidrata los discos intervertebrales y eso hace que cada vértebra se aproxime una a la otra .Ese choque e impacto entre vértebras es generador de dolor lumbar”, explicó.

Para mantener una columna lumbar sana lo ideal es adquirir, mantener y desarrollar unos niveles mínimos de fuerza muscular. Eso se consigue ejercitando el core, un grupo de músculos, huesos y articulaciones denominado así ya que conforman el núcleo del cuerpo y comprometen la columna dorsal, lumbar y pelvis.

Para tratarlo, la Clínica Universidad de Navarra ofrece algunas recomendaciones:

  • Tonifique la musculatura abdominal y espinal con ejercicios isométricos.
  • La higiene postural es clave. Utilice mobiliario ergonómico en el puesto de trabajo, evite flexionar la columna hacia delante y mantener los pesos pegados al cuerpo.
  • La aplicación de corrientes, masajes, tracciones y fuentes de calor en rehabilitación pueden aliviar el dolor temporalmente.
  • En casos más severos se incluyen las infiltraciones periarticulares de anestésico local y corticoesteroides.

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