Cuando el sueño se va por ver series Cuando el sueño se va por ver series

Si es de los que les cuesta despegarse del televisor o dispositivo por saber qué pasará en el siguiente capítulo, se puede afectar su rendimiento laboral o académico, además del bienestar. Aprenda a regular tiempos.

Asesora María Isabel Montes Gaviria – Neuróloga clínica, subespecialista en Medicina del Sueño

Dormir menos de seis horas en las noches se ha convertido en un hábito para muchas personas, desde que las plataformas digitales engancharon al público con series, con la posibilidad de ver un capítulo tras otro en una misma tanda.

Esa rutina que le puede parecer placentera influye en su bienestar, pues al estar alterando sus ciclos de sueño se tienen repercusiones en el comportamiento al día siguiente, y se afectan las rutinas laborales, académicas y sociales.

Explica la neuróloga clínica María Isabel Montes Gavíria, subespecialista en Medicina del sueño, que en general el apego a los dispositivos electrónicos, entre ellos la televisión y las plataformas en línea, ha propiciado que muchos individuos sean más nocturnos, por la ansiedad de querer ver el siguiente capítulo. Al robarle tiempo al sueño, “se altera el ritmo circadiano”, es decir el ciclo natural del cuerpo humano en las 24 horas del día.

Llega el insomnio

Cuenta la doctora Montes que la exposición prolongada a las pantallas electrónicas genera un insomnio de inicio, es decir dificultad para conciliar el sueño ya que la persona queda muy activada con la información recibida mientras veía la serie.

Lo preocupante, en palabras de la psicóloga clínica, es que si el hábito permanece por un tiempo exagerado, el insomnio puede convertirse en crónico y desencadenar más adelante en trastornos de ansiedad, de depresión, de cefaleas crónicas, es decir, permanentes dolores de cabeza, y sensación constante de fatiga.

Además, el insomnio crónico tiene el alcance de conllevar a enfermedades cardiovasculares y del corazón, mayor riesgo de hipertensión y diabetes; todo por dormir menos de seis horas.

A esto se le suma la actividad lumínica de los dispositivos, que provoca el retraso de la secreción en el cuerpo de la melatonina, la hormona reguladora del ritmo del sueño.

Disfrutar a la medida

La principal recomendación es establecer unos horarios regulares y prudentes, siempre con la sugerencia de dormir las horas adecuadas según la edad. La Organización Mundial de la Salud comenta que para mantener un óptimo estado físico, emocional y mental, se debe hacer en promedio entre siete y ocho horas por noche.

Para cumplir con este promedio, es necesario establecer una buena higiene del sueño, que comienza hasta una hora antes de irse a la cama. En ese tiempo previo a cerrar los ojos del todo, la doctora Montes sugiere realizar una actividad relajante como hablar con alguien, meditar, hacer yoga o pintar. Algo que lo obligue a pensar en un tema diferente al de la serie, para que la información recibida de este contenido audiovisual no altere su sueño.

Otras pautas que puede aplicar para mantener la higiene del sueño es hacer que su habitación sea cómoda, con poco ruido y a temperatura media; evitar el café en la tarde, hacer ejercicio a más tardar dos horas antes de dormir, tener solo una alarma durante el día y procure no estar revisando la hora con frecuencia en la noche, para evitar la ansiedad •

Ver series por un tiempo prolongado antes de dormir puede tener efectos en su sueño, pues el subconsciente se queda con la información recibida y hace que dormir sea menos placentero. Es clave crear el hábito

Es preciso reconocer los factores que impiden lograr un sueño que garantice una buena jornada al siguiente día.

  1. Evitar irse a la cama pensando en los problemas, actividades o preocupaciones pendientes. Haga una lista o escriba un diario y váyase a dormir.
  1. Realizar actividad física o ejercicio intenso antes de ir a dormir no es conveniente. Prepárese con yoga o estiramiento para la noche. Lo ideal es que sea actividad suave.
  1. Es preciso decirle al cerebro el cambio de rutina. Por ello, bajar la intensidad de las luces, apagar los dispositivos y leer un libro de papel facilitan hacer la transición hacia la noche.
  1. La rutina de irse a la cama y despertarse a la misma hora le ayudará a su cerebro a crear pautas para lograr desconectarse. Vaya ajustando el horario una hora antes.
  1. No caiga en la tentación de automedicarse para ir a dormir. Las prescripciones deben ser hechas por su médico pues algunos de los medicamentos tienen efectos secundarios adversos.