Cuando estar obeso sí importa Cuando estar obeso sí importa

Un excesivo peso corporal puede traerle complicaciones a su salud. Conozca qué es el índice de masa y por qué cuidar su estilo de vida le hace bien.

Asesores
Cristina Sierra Vargas, médica internista
Carlos Builes Barrera, endocrinólogo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad y el sobrepeso como “una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”, dos condiciones que según cifras de la entidad se han casi triplicado desde 1975 en todo el mundo por dos factores clave: el aumento en el consumo de alimentos ricos en grasa y calorías, y la menor actividad física por la naturaleza sedentaria de muchas formas de trabajo, de transporte y la creciente urbanización.

El sobrepeso y la obesidad se producen a raíz de un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas y conduce a una inflamación crónica del cuerpo. A eso se le suman factores genéticos que también pueden llevar a una persona padezca a lo largo de su vida esta condición.

Cabe aclarar que la obesidad significa tener demasiada grasa corporal y no es lo mismo que tener sobrepeso, pues una persona puede pesar más por músculo o agua extra, no necesariamente por exceso de grasa. Sin embargo, en ambos casos, significa que el peso de un individuo es mayor a lo que se considera saludable para su estatura.

Entonces surge la pregunta, ¿cómo saber si una persona padece obesidad o son simples kilos de más? Los nutricionistas y médicos utilizan una fórmula conocida como el Índice de Masa Corporal (IMC) que determina la condición en que se encuentra una persona según su peso y altura (ver recuadro).

De acuerdo con Cristina Sierra Vargas, médica internista y docente de la Universidad CES, hay otros factores que también desencadenan la obesidad y que pueden poner en riesgo la vida de las personas que la padecen, como el hecho de que por lo general tienen una composición alterada de la microbiota intestinal, que a su vez es fundamental para la regulación del sistema inmune, lo que puede hacerlos más propensos a enfermedades. Asimismo la obesidad está asociada a otras afecciones como la hipertensión arterial, la diabetes, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño, colesterol y triglicéridos elevados; artrosis, entre otros.

La obesidad es un tema de importancia global porque no contribuye a un estilo de vida  saludable y en tiempos como los actuales cobra más importancia porque constituye un factor de riesgo adicional ante otras enfermedades, entre ellas, la covid-19.

¿Cómo se comporta el virus?

Aunque la evidencia científica aún es limitada, según datos provenientes de estudios observacionales reseñados por la especialista, los pacientes con covid-19 y obesidad requieren con más frecuencia ingreso a UCI y ventilación mecánica si se comparan con aquellos infectados por coronavirus y peso saludable. Esta asociación, dice la especialista, parece ser independiente de la edad y otras comorbilidades como diabetes o hipertensión arterial. Además se ha observado un mayor riesgo de muerte en pacientes con coronavirus y obesidad.

Carlos Builes Barrera, endocrinólgo de adultos del hospital San Vicente Fundación y docente de endocrinología de la UdeA, explica que el virus logra entrar a las células del cuerpo a través de una enzima que, en los pacientes obesos, por tener una mayor cantidad de tejido graso acumulado, existe una probabilidad más alta de que sea utilizada para que el virus se reproduzca en el cuerpo.

“La obesidad debe ser entendida como un fenómeno inflamatorio sistémico y crónico. Si el cuerpo ya estaba de por sí generando unas sustancias inflamatorias en las personas obesas, el virus podría magnificar ese fenómeno de inflamación”, dijo Builes, añadiendo además las restricciones en las funciones pulmonares, que en personas con obesidad son comunes y hacen incluso mucho más complicado practicar una maniobra de reanimación pulmonar.

Tomar la decisión de cambiar la alimentación y hacer ejercicio es el primer paso para combatirla. La OMS recomienda limitar la ingesta de grasa total y de azúcares; aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos; y realizar una actividad física periódica.

El indicador clave para entender los kilos de más.

Unos kilos de más no necesariamente indican que una persona es obesa. Para ello se debe medir su índice de masa corporal (IMC) y entender la diferencia entre sobrepeso y obesidad, siendo la primera un signo de alerta antes de la aparición de la segunda. Según el Texas Heart Institute, el IMC corresponde a un número que se calcula según el peso y la altura de cada persona, y debe ser comparado según una tabla estandarizada. Un IMC superior a 25 significa que hay sobrepeso y cualquier resultado por encima de 30 es obesidad. Esta a su vez se clasifica por niveles: de 30 a 35 es el nivel 1; de 35 a 40 el nivel 2 y más de 40 es nivel 3. No obstante, el IMC es un valor aproximado ya que hay diferentes tipos de grosor o constitución según cada persona.