Cuidado amoroso y especializado Cuidado amoroso y especializado

Cuidado amoroso y especializado

CON TU MENTE 1 April, 2016 María Alejandra Echeverry


Los hogares geriátricos brindan atención personalizada y permanente para los adultos mayores.

ASESORA
ROSA ISABEL CORREA ARBELÁEZ
Psicóloga Clínica y neuropsicóloga
Adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

A veces los hijos no pueden cuidar a sus padres adultos mayores porque por razones de trabajo y compromisos familiares no tienen tiempo para atenderlos. Otras veces existe un miembro de la familia que puede asumir el rol de cuidador, pero en el caso de abuelos con enfermedades crónicas o degenerativas, esta tarea resulta ser compleja y agotadora.

Entonces se presenta uno de los momentos más difíciles por los que atraviesan las familias que es cuando se plantea la posibilidad de que el adulto mayor se vaya a vivir a un hogar geriátrico, pues por una parte, el abuelo puede sentirse abandonado, que ya no lo quieren, que es un estorbo, y, por otro lado, los familiares pueden también sentirse culpables.

60% de los adultos mayores que llegan a un hogar geriátrico lo hacen por una decisión familiar asada en el agotamiento del cuidador.

Los centros geriátricos son una buena opción cuando las condiciones de salud del adulto mayor son complicadas y requieren de una atención y cuidados especializados y permanentes que no pueden prestarles sus familiares.

Si el adulto mayor debe ir a un hogar geriátrico, la psicóloga clínica Rosa Isabel Correa Arbeláez recomienda que se realice un proceso paulatino de sensibilización y adaptación, en el que el abuelo participe de algunas actividades amenas y estimulantes que se realicen en el sitio elegido durante parte del día y así se vaya familiarizando y pueda aceptar posteriormente que, por su seguridad y bienestar, debe trasladarse allí de forma permanente. Teniendo, además la posibilidad de compartir con su familia algunos días, fines de semana o períodos vacacionales.

revista-salud-coomeva-con-tu-mente-5Otra opción para los adultos mayores que se encuentren en esta situación es, siempre y cuando el estado de salud no corresponda a una enfermedad que requiera cuidados muy especializados, contratar un enfermero o cuidador para que en su propia casa le brinde la atención requerida, le haga compañía y lo estimule cognitivamente realizando actividades como conversar, leer, hacer salidas, jugar, hacer deporte y aprender algo nuevo.

Existen diversas ofertas de hogares geriátricos: hay unos con espacios y actividades deportivas, recreativas, lúdicas, y sociales, entre otras, y hay otros que solo se limitan a los cuidados básicos de aseo, médicos y de alimentación. El precio varía de acuerdo con lo especializado que sea el centro geriátrico, los servicios que ofrezca y de la atención que requiera el paciente. Entre más personalizado, mayor es el costo.

Rosa Isabel Correa afirmó que cuando el abuelo es internado en un hogar geriátrico la familia no puede olvidarse de él, pues el adulto mayor sigue necesitando el apoyo y la compañía familiar, sentirse querido, por tanto, se le debe visitar de una a tres veces por semana, también se puede sacar del centro geriátrico y llevarlo a lugares de esparcimiento que haya en la ciudad o visitar un pueblo cercano.

Los hijos pueden turnarse las visitas para que el abuelo se sienta acompañado y amado por toda la familia. Los días que no se visite se le debe llamar por teléfono o, si es posible, hacer uso de la tecnología como el chat y el skype.

CRITERIOS PARA ELEGIR UN HOGAR GERIÁTRICO

* Buen trato.
* Ambiente seguro.
* Condiciones higiénico -sanitarias.
* Con buena ventilación e iluminación.
* Realización de actividades recreativas, lúdicas, de socialización y aprendizaje.
* Arquitectura adecuada. Un lugar adaptado a las condiciones del adulto mayor: con barandas y con rampas.
* Contar con un equipo de profesionales adecuado: enfermeros, médico, fisioterapeuta, nutricionista, psicólogo, trabajador social y profesionales en terapia ocupacional.