¿De qué se trata el trasplante de tejidos? ¿De qué se trata el trasplante de tejidos?

Mucho se habla sobre el trasplante de órganos o la donación de sangre, pero en el cuerpo existen tejidos que se pueden donar para salvar vidas. Conozca qué particularidades tienen y cuáles son. 

En primer lugar, es fundamental conocer la diferencia entre los órganos y los tejidos cuando de trasplantes se trata. La Organización Nacional de Trasplantes de España aclara que los primeros necesitan recibir sangre para su funcionamiento. Por esto se hacen con tanta urgencia cuando aparece un donante, pues el órgano tiene que “conectarse” a las venas y arterias del receptor.

Los tejidos, por su parte, no necesitan esa conexión al momento del trasplante. Estos reciben su irrigación sanguínea gracias a pequeñísimos vasos que son imposibles de conectar manualmente, pero que se van desarrollando con el tiempo una vez implantado el tejido.

Gracias a esta particularidad, el trasplante de tejidos es más flexible en cuanto a los tiempos. Además, los tejidos pueden ser almacenados durante algún tiempo por fuera del donante antes de llegar al receptor, lo que permite realizar el proceso con más tranquilidad.

Algunos de los tejidos que se pueden donar según la organización oficial de donaciones de Estados Unidos, Donate Life son:

  • Córnea: es la membrana hemisférica y transparente que cubre el ojo. Enfermedades, accidentes o infecciones pueden hacer que una persona requiera de un trasplante. Casi todas las personas, sin importar edad y condición, pueden ser donantes.
  • Ojo entero: además de la córnea, el ojo entero también puede utilizarse para cirugías reconstructivas o cosméticas. Igualmente, son muy apreciados para la investigación médica.
  • Venas y arterias: las primeras devuelven la sangre desde las extremidades hasta el corazón y las segundas transportan la sangre oxigenada desde el corazón hasta las extremidades. Los trasplantes de estas son frecuentes cuando hay problemas circulatorios o en cirugías de revascularización coronaria.
  • Huesos: los de las extremidades superiores (húmero, cúbito y radio) son los que se recuperan para evitar amputaciones o restaurar la movilidad de pacientes afectados.
  • Tejidos conectivos de los huesos: ligamentos, cartílagos y tendones son utilizados en el tratamiento de pacientes con afecciones ortopédicas y neurológicas.
  • Válvulas del corazón: cuando el trasplante de todo el órgano no es viable, se pueden rescatar las válvulas individuales para reemplazar las que no sirven en pacientes con condiciones especiales o enfermedades por la edad.
  • Piel: se usa para la recuperación de pacientes con quemaduras o heridas graves. Los implantes de piel ayudan a la prevención de infecciones y a la regeneración de la propia piel de los afectados.