Diez respuestas sobre los primeros pasos Diez respuestas sobre los primeros pasos

Acompañarlos es una tarea que puede estar rodeada de dudas y creencias, principalmente para los padres primerizos.

Asesora: Beatriz Vélez
Fisioterapeuta, especialista en Neurodesarrollo

Como muchos otros momentos, esas pisadas iniciales del bebé son emocionantes para la familia; y también el ingreso a un mundo nuevo. ¿Se trata de un proceso innato o hay que instruirlo? La fisioterapeuta Beatriz Vélez, especialista en Neurodesarrollo, explica que el cerebro es el que toma la iniciativa de hacerlo y pasa de un área de maduración en la que se gatea a la que se camina. Esto ocurre alrededor de los 15 meses de edad. Sin embargo, como lo afirma la Academia Americana de Pediatría, cada infante marca su línea de tiempo individual, como pasa con el desarrollo en general.

Por esa razón, Vélez reitera que no hay afán, “los papás y las mamás se aceleran para que sus hijos se trasladen. Dentro de la normalidad no se debería ayudar a la marcha, el cerebro toma la decisión solo”. Justamente cuando se induce este logro sin que esté listo, puede que el infante no sea tan estable inicialmente o aún lo combine con gateo. Resulta mejor cuando es más espontáneo. A continuación, la especialista ayuda a resolver algunas inquietudes comunes sobre esta etapa.

1. ¿A qué edad empiezan a caminar?

Bajo condiciones normales y con un desarrollo adecuado, sucede más o menos entre los 12 y los 15 meses de edad. Algunos se toman hasta los 18, bajo condiciones específicas. También algunos se salen de los parámetros y logran caminar después de los 18 meses, generalmente niños con bajo tono muscular, cardiopatías o algún síndrome.

2. ¿Cuál es el proceso del desplazamiento?

Al principio hay gateo en cuadrupedia, luego el bebé se sienta solo y se para pegado. Después anda apoyado de algo fijo (como un mueble, la cama, el corral) y más adelante de objetos móviles que pueda desplazar (como una silla o una andadera). “El bebé caminador independiente lo hace por toda la casa, no se va para los lados y ya no tiene los brazos abiertos. Aún así, sigue sin tener control en muchos aspectos”, describe la fisioterapeuta.

3. ¿Es preciso guiar la marcha?

Lo primordial es hacerlo sin levantarles los brazos, “la mayoría de padres ayudan dándoles las manos arriba, esto no es funcional. El punto de apoyo debe ser frente al pecho del bebé, los brazos abajo les dan equilibrio”, agrega Vélez. Ideal dejarlos gatear libremente, ahí empiezan con caminos cortos y rápidos y van adquiriendo destreza para que se suelten solitos.

4. ¿Son necesarios aditamentos?

“Se puede recurrir a andaderas, como la Camina conmigo. Los caminadores tradicionales no se recomiendan porque estos eliminan la etapa de gateo, pueden ocasionar lesiones en el tendón de Aquiles, pues los bebés empujan empinados y además tienen un alto riesgo de accidentalidad”, aconseja la especialista.

5. ¿Qué ocurre si no hay gateo?

La fisioterapeuta menciona que quienes no gatean o se desplazan sentados tardan más en andar. “El gateo fortalece las piernas, pero también es válido que los niños busquen otras formas de moverse. Es importante que lleguen al año desplazándose de alguna manera. Cuando la familia ve que crecen y no van alcanzando los hitos del desarrollo, es mejor consultar”.

6. ¿Cuándo es necesario acudir a un especialista?

“Si el corazón de mamá o papá les dice que algo no anda bien con el desarrollo de sus hijos, lo mejor es consultar a tiempo. Lo ideal es visitar periódicamente al pediatra, quien se encarga de evaluar la evolución e informa cómo va todo”, señala fisioterapeuta Beatriz Vélez.

7. ¿Cómo adecuar el espacio?

En pisos altos lo recomendable es enmallar balcones y ventanas para prevenir accidentes. Si hay escaleras, utilizar una baranda hasta que los pequeños tengan control. Hay que abrirle espacio a gateadores y caminadores sin desocupar la casa. “Hay que generarles los límites para que aprendan que hay cosas que no se tocan ni se dañan, pero tampoco dejar elementos de vidrio, que se puedan tirar encima o puntas filosas a su altura”, concluye la especialista.

8. ¿Con zapatos o descalzos?

Si ya caminó, necesita zapatos que deben ser livianos y flexibles. “Hay unos hermosos pero poco funcionales. El calzado se usa para salir, en la casa deberían estar descalzos para que fortalezcan los músculos de la planta de los pies, instalen más balance y formen callo”, comenta.

9. ¿Cuándo abandonar el coche?

Se trata de una decisión de familia, pero se considera para niños más grandes que acaten órdenes como: “no te vayas lejos, vamos juntos, por ese lado no, etc.”. “Durante el primer año de marcha siguen siendo dependientes de los padres y cuidadores así transiten solos, pues no saben medir peligros, subir escaleras o esquivar vidrios y obstáculos”, dice Vélez.

10. ¿En qué momento dominan las escaleras?

La fisioterapeuta explica que este punto hay que enseñarlo, siempre acompañados: “a subirlas aprenden casi que al lograr el patrón de marcha, a bajarlas se demoran más. Se enseña en posición de gateo hasta que sean capaces de pie. Hay que hacerlo con más premura si dentro de la vivienda hay escalones, pues existe el riesgo de que la baranda falle. Si no, se espera a que caminen solos y luego aprenden más fácil”, concluye.

4 años es la edad promedio en la que aparece el arco plantar, antes los pies son planos, cuenta la especialista.