El poder de una sonrisa El poder de una sonrisa

El poder de una sonrisa

CON TU MENTE 1 April, 2016 María Alejandra Echeverry


La sola expresión trae grandes beneficios, porque redunda en un mejor bienestar y puede contagiar a otra persona. Actúa como puente entre seres humanos.

ASESORA
ROSA GUEVARA QUINTERO
Psicóloga, especialista en Sexología
Adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

Un estado de satisfacción o agrado, eso refleja la sonrisa y así podemos definirla desde el punto de vista fisiológico, según explica la psicóloga Rosa Guevara Quintero: “Los músculos que rodean los labios se distienden y dan una expresión que deja ver los dientes; igual sucede con los que rodean los ojos, reflejando una condición emocional agradable”, anota.

¿Y cuál es el poder de esta expresión? Para la profesional está claro que una sonrisa abre puertas, que los seres humanos empatizamos más fácil con aquellos que sonríen que con los que se muestran serios, eso sin contar con que, al generar endorfinas, una sonrisa puede incluso evitar dolores. “Sonreír relaja, y si los músculos están distendidos el cuerpo también recibe más oxigenación, lo cual redunda en un mayor bienestar. Las endorfinas aumentan los estados de bienestar y disminuyen los niveles de estrés y dolor físico que produce el cortisol”, agrega.

revista-salud-coomeva-con-tu-mente-3Tan importante como la sonrisa, la risa es, no obstante, una condición diferente, una respuesta a un estímulo externo en el cual la persona se involucra casi de manera inevitable y, en este caso, no solo se evidencia en los músculos de la cara sino en muchos más. “Reímos con todo el cuerpo, es algo que difícilmente podemos controlar; otra diferencia es que mientras una sonrisa puede ocultar un estado interior diferente al que se transmite, con la risa esto no es posible, a no ser que sea una risa nerviosa o esquizoide”, explica la doctora Guevara.

En cualquier caso, risa y sonrisa resultan un buen antídoto para tristezas, estrés y/o dolores. De hecho, cuando las personas crecen la sonrisa y la risa disminuye de manera evidente, es porque la persona entra en lo que la psicóloga denomina “estados de emocionalidad adulta que no permiten salir al niño interior que favorece un estado de bienestar, eso no debería pasar”.

Y complementa: “La sociedad no nos acepta adultos chistosos”, y recuerda al expresidente Misael Pastrana Borrero, quien tenía una alteración en un músculo de su rostro y parecía siempre sonriendo, lo que en ocasiones se prestaba para malas interpretaciones.

La risa es una condición diferente, una respuesta a un estímulo externo en el cual la persona se involucra casi de manera inevitable, y en este caso se evidencia en la cara y el cuerpo.

GRATITUD, CONFIANZA

Para dimensionar el poder de una sonrisa, la doctora Rosa plantea la relación de una madre con su bebé y lo que la primera siente cuando, hacia los cuatro meses, aprecia por primera vez la sonrisa de su hijo. “Sonreír es la primera expresión de gratitud. Cuando un bebé le sonríe a su mamá, lo que finalmente hace es agradecerle por la vida, es algo muy potente”, explica.

El asunto es que risa y sonrisa están relacionados con las zonas erógenas del cuerpo, con el placer y cuando se es adulto se cree que se debe anular esos sentimientos, pero, como bien lo afirma la profesional: “Si en algo podemos ser ganadores, es en tomarnos la vida alegremente, pues detrás de la seriedad, muchas veces viene después la depresión”.

Para terminar, vale la pena recordar a Tal Ben-Shahar, escritor y conferencista responsable de la creación de los cursos de Psicología Positiva y Psicología del Liderazgo, que dictó por varios años en la Universidad de Harvard –y que hoy continúan siendo unos de los más demandados por alumnos de distintas carreras–, quien destaca la importancia de la sonrisa: “Una serie de estudios sobre la repercusión de los movimientos faciales demuestra que sonreír, llorar o hacer muecas de dolor de forma mecánica generan automáticamente la emoción asociada con ese estado psicológico específico”.

Entonces, explica Ben-Shahar, cuando una persona esboza una sonrisa, su fisiología cambia y, como resultado, lo hace también su estado de ánimo. Así, mientras cualquier sonrisa, incluso falsa, repercute en el bienestar de alguien, una sonrisa genuina resulta una herramienta realmente poderosa; como si fuera poco, es contagiosa, así que es normal responder con otra sonrisa. Vale la pena intentarlo •

OTROS AUTORES DESTACADOS QUE IMPULSAN LA PSICOLOGÍA POSITIVA

Eduardo Massé

 

Este peruano – canadiense residente en México DF, es el fundador y CEO de Lappa (Latin American Positive Psychology Association). Cuenta con una experiencia de más de 22 años trabajando como consultor, coach, mentor, seminarista y conferencista.

 

Martin Seligman

 

Psicólogo y escritor estadounidense, conocido por sus experimentos sobre la indefensión aprendida (learned helplessness) y su relación con la depresión y por su trabajo e influencia en el campo de la psicología positiva. Desde finales de 2005 es director del Departamento de Psicología de la Universidad de Pensilvania.

LOS BENEFICIOS DE LA SONRISA

  • Aporta a un mejor estado de salud de las personas.
  • Genera confianza y ayuda a abrir puertas, pues parecemos más accesibles.
  • Permite adoptar una actitud amigable.
  • Da energía.
  • Expande los pulmones, permitiendo oxigenación saludable.
  • La elasticidad de los músculos faciales se conserva, evitando arrugas.
  • Los músculos abdominales se activan, favoreciendo digestiones saludables.
  • Reduce la tensión arterial.