El vómito le indica que algo pasa en su organismo El vómito le indica que algo pasa en su organismo

La náusea es una sensación de malestar o de estómago revuelto a una urgencia por vomitar. Según el portal Medline ninguno se refiere a una enfermedad en sí, pero sí son síntomas que obedecen a diferentes cuadros clínicos.


El Colegio Americano de Gastroenterología, explica que el vómito, por lo general, es un mecanismo protector para expulsar alguna sustancia nociva ingerida, pero también puede ocurrir debido a otras afecciones infecciosas o inflamatorias del organismo. Se produce cuando los músculos de la pared abdominal se contraen fuertemente a fin de crear la presión necesaria para vomitar (arcadas), aunque estas no siempre se presentan con el vómito, sino que pueden estar precedidas o seguidas del mismo.

Si la náusea y el vómito, que no son particularmente graves, permanecen por varios días, el portal Family Doctor, recomienda a la persona visitar al médico para someterse a exámenes que estudien si hay deshidratación en el organismo o alteración de los niveles de las sustancias químicas de la sangre (desequilibrio de electrolitos), para posteriormente investigar las causas y determinar, si es el caso, una terapia que garantice la desaparición de estos síntomas.

Causas comunes que producen el vómito:

  • Medicamentos. La náusea y el vómito pueden ser el resultado de prácticamente cualquier medicamento, si cae mal, hay intolerancia o se presentan alergias. Las sustancias anestésicas, son especialmente conocidos por provocarlos, además, algunos fármacos, como los de quimioterapia y la aplicación de radioterapia para tratar el cáncer.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal, que pueden ser producto de virus o bacterias, y dentro de ellas están las infecciones de la vesícula biliar (colecistitis), apendicitis, hepatitis viral y diverticulitis. Fuera del tracto gastrointestinal también puede producirlas como neumonía, infecciones de la vejiga o riñón, meningitis y de oídos.
  • Intoxicación alimenticia.
  • Embarazo.
  • Mareo por movimiento.
  • Intoxicación alcohólica.
  • Inflamación de los órganos abdominales, como por ejemplo, pancreatitis, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
  • Migraña o jaqueca.
  • Dolor físico o emocional.