Entrenar, más fácil en compañía Entrenar, más fácil en compañía

Si le cuesta realizar actividad física o mantener la constancia, hacerlo en pareja puede ayudarle a ambos a mantener la motivación y cumplir sus objetivos.

Asesor: Cristian Botero Ávalos
Profesional en Deporte y Masoterapeuta

Es usual que los beneficios de la actividad física se determinen según criterios estéticos o de acuerdo con el rendimiento, es decir, la cantidad de peso que puede levantar o el tiempo que se tarda en recorrer cierta distancia. Sin embargo, el ejercicio va más allá y engloba otras esferas, por ello es una buena idea conseguir un grupo para montar en bicicleta, hacer caminatas por senderos o hacer tiempo en la agenda para volverlo una actividad para compartir en pareja.

De acuerdo con Cristian Botero, especialista en entrenamiento deportivo, al sentirse más a gusto, los resultados serán mejores porque el ejercicio tiene una concepción social. “Por lo mismo la gente va a clases de rumba o a gimnasios de crossfit donde las clases son grupales; esa energía del grupo es algo que moviliza y motiva. Un compañero hace que el avance sea más disfrutable”, explicó.

Claves para mantenerse

Lo primero, según Botero, es buscar una actividad donde ambos se sientan cómodos. Para personas muy sedentarias el hecho de dar una caminata de media hora junto a un compañero es una buena forma de empezar en el mundo del movimiento y la actividad física. Así, el ejercicio se convierte en una excusa para hacer parte de un ambiente social donde se va a pasar un momento agradable.

Sin embargo, advierte, es normal que la motivación suba y baje, algo que incluso les sucede a quienes llevan realizando ejercicio durante mucho tiempo. “En esos momentos es cuando el entrenamiento en pareja es más efectivo dado que el apoyo mutuo sube los ánimos”, añadió. Asimismo, el entorno familiar y social influye, pues un ambiente personal enriquecido, con buenas relaciones sociales con la actividad física, hace más fácil llevar el proceso.

Una actividad que le guste

El movimiento es fundamental para la salud física y emocional. Moverse engloba miles de prácticas y de formas más allá que ir al gimnasio. Además, cuando se empieza en la actividad física, aunque sea con ejercicios de baja intensidad, los resultados se van viendo.

Por eso, dice el profesional en deporte, lo recomendable es buscar una práctica que le llame la atención y le parezca entretenida. Puede probar leyendo reseñas deportivas en foros de internet, hablando con otras personas sobre sus experiencias en diferentes disciplinas o simplemente solicitando entrenamientos de práctica. La variedad es amplia y para todos los gustos.

Es posible comenzar por ejercicios básicos para practicar en pareja y mejorar habilidades como la fuerza, la resistencia y la flexibilidad. Lo ideal es realizar cada uno durante 40 segundos y tomar descansos de 20 segundos. Realizar el circuito tres veces y, entre cada serie, tomar descansos de un minuto.

1. Jumping jacks: al mismo tiempo que salta, abra las piernas y suba los brazos por encima de la cabeza hasta que se toquen. Mantenga el movimiento constante, controlando la velocidad y la respiración.

2. Abdominales con balón: abra las piernas a lo ancho de los hombros y siéntese en el suelo, frente a frente con el compañero. Realice el movimiento e intercambie el balón al subir

3. Flexiones de pecho: con los brazos abiertos a lo ancho de los hombros y las piernas extendidas, póngase frente al compañero e intente bajar el pecho lo más cerca al suelo posible. Si logra tocarlo, mejor.

4. Planchas con toque de manos: mientras sostienen la posición de plancha uno al frente del otro, estiran los brazos para chocar la palma del compañero y se repite el movimiento de forma constante.

5. Torsión con balón: sentados, espalda con espalda, se intercambia el balón con el compañero de lado a lado, procurando mantener una posición recta y un ritmo que no sea muy lento.