Frente al covid-19 el autocuidado continúa Frente al covid-19 el autocuidado continúa

Es importante no bajar la guardia frente a las medidas de protección porque el riesgo de contagio sigue. La falsa seguridad no ayuda a usted ni a los suyos.

Asesor: Rubén Darío Manrique
Doctor en Epidemiología

Con las medidas de aislamiento y de prevención frente al Covid-19 se ha presentado una especie de fatiga que ha derivado en que la gente se relaje frente a lo que los científicos y las organizaciones mundiales de la salud han establecido como la forma más eficaz de combatir el virus por SARS-CoV-2 que causa el síndrome respiratorio agudo y severo: lavado de manos, uso correcto del tapabocas, distanciamiento social, mínimo dos metros, y evitar llevar las manos a los ojos, nariz y boca.

Incluso ha sido un desafío mantener los cuidados aún en reuniones sociales. “Hay que quitarnos la idea de que porque somos de la misma familia o conocidos, él o ella es tan sano como yo. Este mito hay que tumbarlo porque necesitamos entender esto:  8 de cada 10 personas infectadas por coronavirus son asintomáticas, se ven y se sienten normales”, explica el doctor en Epidemiología Rubén Darío Manrique Hernández.

Desde su perspectiva, existe una falsa sensación de seguridad, que se da cuando las personas piensan: ‘esto no me va dar a mí’. Sucede cuando a una persona se le advierte de un riesgo y ella responde: ‘esto a mí no me pasa’. Por ejemplo: ‘no vaya al centro de noche que lo atracan’ y responde: ‘no, esto es para gente boba, yo soy muy vivo’; o ‘no maneje borracho que se choca´ y explica: ‘yo manejo mejor borracho’. “Tienen una falsa sensación de seguridad, que la he denominado como sesgo de optimismo”, añade Manrique Hernández.

No obstante, hay un gran desconocimiento e incertidumbre pues no se sabe cómo responderá el sistema inmunológico de cada persona frente a la carga del virus: es posible que resista o que enferme de gravedad. El doctor Manrique Hernández comparte una estadística: del 20% que sí son sintomáticos, 15 % van a estadios graves y 5% fallecen.

¿Por qué funciona la distancia?

Cuando una persona habla bota aire y agua, a esto  se le denomina un aerosol. La distancia que recorre el aire que se expulsa por la boca es de aproximadamente dos metros y hay que tener en cuenta que en el aire quedan las partículas diminutas del virus. Esta cercanía hace que sea susceptible que otra persona lo capture si está a una distancia menor, como por ejemplo, cuando en una reunión social la gente sentada muy junta se quita el tapabocas para comer.

Cuando no alcanza los dos metros, empieza a caer y va al piso o se deposita en las superficies alrededor: la mesa del comedor, el escritorio o la ropa. El doctor Manrique Hernández explica que los estudios indican que según la superficie el virus permanece de cuatro a 24 horas, algunos investigaciones dicen que en la ropa se queda por 48 horas.

“Por ello no hay que olvidar el lavado frecuente de manos que son el vehículo con el que yo toco superficies y mis membranas (conjuntiva, nasal y bucal) que no tienen tanta impermeabilidad como la piel. Agregaría la importancia de lavar los alimentos”, explica Manrique Hernández.

¿Sigue vigente el tapabocas?

Ahora más que nunca esta es la principal barrera de protección, aún si una persona está o crea estar sana, así no tenga síntomas. Es importante que al escogerlo, “se ajuste a la anatomía: el del papá no le sirve al niño”, explica el epidemiólogo Manrique Hernández.  Deben contar con el cierre anatómico de nariz para sellar la entrada de partículas. Y que tengan protección a los lados para evitar que se abra por el impulso del habla o corrientes de aire, lo que es fundamental en oficinas o hipermercados.

Los quirúrgicos o desechables solo duran un día. Recuerde que tienen dos lados: el azul hacia afuera con el filtro para reducir riesgo de contagios. Y el blanco, que se usa cuando se está enfermo o lo ha estado para evitar que la saliva salga al exterior. Y los de tela que hay que usarlos y lavarlos. Deben ser de doble filtro (tela por un lado y el otro). Estas medidas que llegaron para quedarse no solo lo protegen a usted sino que cuidan de los suyos con solidaridad y responsabilidad.

“Se requiere distanciamiento físico, no lo llamo distanciamiento social porque lo que necesitamos además es cohesión social”: epidemiólogo Rubén Darío Manrique.

Protéjase en todas las circunstancias

  • Si va a salir a un restaurante: asegúrese de que hayan limpiado su mesa de la manera adecuada. Guarde distanciamiento si se va a quitar el tapabocas.
  • Si va a viajar: ojalá con la menor cantidad posible de personas. En carro o bus con ventanas abiertas y todo el tiempo con tapabocas.
  • Con los papás o adultos mayores: si los va a visitar restrinja la interacción con otras personas mínimo 7 o 14 días antes Utilice tapabocas al interactuar con ellos.
  • Si va a tener reuniones sociales o laborales: asegure la ventilación durante todo el encuentro: al menos dos ventanas grandes abiertas y una puerta.

 

Sobre la vacuna

Las vacunas ayudan al organismo a desarrollar inmunidad contra el virus que causa el Covid-19. Varios países, entre ellos Reino Unido, adoptaron desde diciembre la vacunación masiva como una estrategia para enfrentar la pandemia y aún se estudian los resultados pues es la primera vez que se aplica una vacuna de este tipo. Mientras llega a todos los países, con lo que implica en términos económicos y logísticos, especialistas como el doctor en Epidemiología, Manrique Hernández, sugieren “tener mucha paciencia”. Añade que “hay que mantener todos los estándares de precaución (lavado de manos, distanciamiento y tapabocas) porque el virus no va a desaparecer; se quedará por mucho tiempo como el sarampión, la varicela, la hepatitis o el sida. Aspiramos a tener inmunidad inducida por la vacuna”, remata.