Gratitud y amor para cuidar de papá Gratitud y amor para cuidar de papá

Velar por el bienestar durante todas las etapas de la vida de nuestros padres es una forma de agradecer su existencia y rol. Apoyarlos hace parte del proceso de crecimiento como personas.

Asesor: David Aristizábal Colorado
Médico general

La figura del padre se relaciona con la seguridad y la protección, en especial cuando se es pequeño. No todas las personas han crecido con uno de ellos a su lado y, por eso, cuando se tienen vale la pena pensar: ¿cómo cuidarlos? ¿Cómo nutrirlos de amor? ¿Cómo apoyarlos para que sean mejores padres?

Para esto, lo primero es asegurarnos de que papá descanse bien. En ocasiones las labores que desempeñan suelen tener una tasa más alta de accidentes. Actividades en la industria forestal, la del hierro y del acero; el sector del transporte (terrestre, marítimo y aviación); la minería, la mecánica y la construcción son algunas de las que involucran mayores aspectos de seguridad ocupacional, según la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

De acuerdo con David Aristizábal, médico general de la Clínica Somer, es común que se produzcan, a causa de sobrecargas o falta de entrenamiento, dolores lumbares, lesiones de columna, rodillas, tobillos, hombros o cadera por cargar pesos altos, caídas desde alturas y demás.

La recomendación es que al hacer trabajos de alto riesgo se tenga capacitación y entrenamiento adecuado. Esto incluye los arreglos en el hogar, por ejemplo, al enfrentar una avería en el techo o un problema del sistema eléctrico sin la pericia adecuada, lo que puede ocasionar accidentes. Es clave consultar con un especialista siempre que aparezca un dolor y buscar rehabilitación si es necesario; y, en lo posible, implementar tecnología apropiada para reducir la carga física.

Activarse con el ejercicio

¿Y cómo lograr que se sienta bien físicamente, con energía y vitalidad? La clave está en el ejercicio. La actividad regular libera endorfinas y ayuda a que una persona se sienta bien consigo mismo. Además, su práctica regular reduce los riesgos de ciertas enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Por eso se recomienda que se dedique a la actividad física una cantidad de tiempo mínima a la semana. La OMS dice que lo ideal  es alrededor de mínimo 150 minutos semanales, que no se realicen en una sola sesión sino entre 3 a 5 sesiones.

La práctica del ejercicio estimula que las células de los huesos conserven su densidad y fortaleza, y con ello logran aumentar y mantener la masa muscular. “Se ha demostrado que el hombre en su adultez mayor, cuando empieza a haber una pérdida importante de masa muscular y de hueso, produce una condición denominada osteosarcopenia”, explica el médico Aristizábal, lo que se constituye en un factor de riesgo sobre todo para fracturas en la cadera. Es común que al debilitarse el sistema óseo se sea más propenso a caídas.

¿Y del exceso de trabajo?

El hecho de no descansar lo suficiente y tomar turnos extra o seguir laborando aún cuando termina la jornada, impacta de forma negativa la salud mental. Esto, unido a “esa imposibilidad de expresar tranquilamente esas señales de depresión por excesos de la carga laboral, por problemáticas familiares o simplemente por fatiga, termina repercutiendo en conductas de riesgo”, sostiene Aristizábal. Eso sin contar con otras situaciones como abuso del alcohol, abusos sexuales o físicos, bullying, en el hogar o en el trabajo, que muchas veces, los hombres —también las mujeres—, callan por temor. “Buscar apoyo en personas cercanas, dejar a un lado el ego y admitir abiertamente situaciones de cansancio o sufrimiento es lo indicado”. Activar los lazos y vínculos cercanos, encontrar una persona que escuche o pedir ayuda hacen parte del autocuidado. Guardar silencio no es una opción.

La entidad The Stephan Center, que brinda apoyo emocional a niños, adultos y familias, explica en su sitio web, que con acciones simples como dar las gracias, expresar amabilidad y mostrar afecto, es posible impactar de manera positiva en la salud mental de los padres.

Preparar sus comidas favoritas, dejar que vea sus programas de TV sin interrupción, evitar tomar prestadas sus cosas sin permiso, darle regalos que disfrutará y pasar tiempo con él, también son opciones para enriquecer la relación.

¿Comer en compañía? también es una buena idea

Cocinar, salir a comer juntos o sentarse a la mesa y simplemente conversar son momentos valiosos que ayudan a fortalecer lazos. En el caso de preparar comidas en casa, es importante que en familia se comparta el conocimiento sobre los alimentos que además de saber delicioso dan saciedad y contribuyan a levantar el ánimo, si también se requiere. Por ejemplo, en la mañana, preparar en familia unos pancakes con banano, un poco de leche y huevo es una opción perfecta para tener energía con aporte nutricional. O sacar el tiempo para hacer una fritatta con huevos y legumbres. Hacer pausas con un puñado de nueces y frutos rojos, y asegurarse de consumir proteína animal o vegetal cocinada con métodos que no aporten grasa adicional, como horneado, salteado o al vapor.

   La OMS dice que “para evitar un aumento malsano de peso, las grasas no deberían superar el 30 % de la ingesta calórica total”, así como mantener el azúcar limitado a menos del 10 % de la dieta en general y el consumo de sal por debajo de los 5 gramos diarios. Esto reduce el riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.  Los requerimientos energéticos dependerán de la altura y peso, por lo que se recomienda consultar al menos una vez al año con un especialista para saber cuáles son las necesidades particulares.

Revisión a tiempo

En los hombres existen dos asuntos de cuidado que es preciso revisar periódicamente: las masas testiculares y la próstata. Respecto a las primeras, se pueden presentar desde la adolescencia y se deben abordar con tanta atención como un cáncer de mama en el caso de las mujeres. Por eso todos los hombres deben realizarse un autoexamen de testículos regularmente. Lo ideal es hacer una palpación lo antes posible en la vida para poder conocer su propia anatomía. Así, cuando  aparezca una masa que no estaba ahí,  se detecte y se consulte tempranamente.

Hay varios signos de alerta sobre la próstata que permiten detectar un problema, entre ellos están los goteos miccionales que ocurren cuando el chorro es inconstante o cuando se va al baño y no se logra expulsar todo el contenido de la orina. Hay un mayor factor de riesgo sobre todo si se trata de pacientes mayores de 50 años. Para ello, los exámenes de antígeno prostático y el tacto rectal son claves. Mantener una correcta hidratación, evitar el alcohol y el tabaco, prevenir el estreñimiento y tener una adecuada actividad sexual, son hábitos saludables para toda la vida.

Padres no biológicos

Los padres también llegan a la vida de otras maneras: bien sea que se trate de abuelos, esposos, padrastros o esas figuras que a veces se convierten en un fuerte hombro para sostenerse en momentos complejos con consejos o apoyo material.  Un estudio publicado en la revista Journal of Marriage and Family reseña que los padres no biológicos casados se comprometen más con los niños y comparten más responsabilidades del hogar.

Para el profesor Lawrence Berger, de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Wisconsin-Madison, este resultado se debe a la decisión que toma el hombre de casarse con una mujer con hijos, pues el hecho de querer hacerlo representa que está más dispuesto a ser padre. Igualmente, la mujer se inclinará más hacia un hombre que ha probado tener un compromiso frente a sus hijos. Esta nueva realidad debe respaldarse con actitudes de convivencia y reglas claras que apoyen la creación de un entorno sano. En muchos casos, los niños y adolescentes ganan al tener, además de sus padres biológicos, otras perspectivas de vida.