Hacia la adultez: listos para dar el paso Hacia la adultez: listos para dar el paso

El fin de la adolescencia llega con cambios emocionales, físicos y psicológicos. Un desafío para jóvenes y padres, que es posible asumir con empatía y compresión.

Asesora: Catalina Robles
Psicóloga, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

La fórmula mágica para convertirse en un adulto responsable, consciente de sí mismo y su entorno no existe. Las experiencias por las que pasa un individuo se encargan de formar su carácter y capacidad para tomar decisiones asertivas. En este proceso, la adolescencia y sus distintas etapas son fundamentales, en especial la tardía, que abarca desde los 17 hasta los 19 años.

Es el momento de abandonar el colegio. Algunos cambian de ciudad, incluso de país; unos tienen que trabajar y otros pueden seguir estudiando. Es una temporada de grandes transformaciones y nuevas responsabilidades que no son fáciles de asumir e inconscientemente afectan las dinámicas familiares. “Hay casos donde el temor a lo desconocido y la ansiedad generada por los cambios puede provocar alteraciones en el estado de ánimo, ahí es cuando los adolescentes se vuelven muy irascibles con sus papás”, explica la psicóloga Catalina Robles. Por eso, el rol de la familia es indispensable en este proceso. “La buena comunicación, el buen trato y el diálogo asertivo son primordiales en estas relaciones”.

Generalmente, la vida profesional es prioridad en la lista de quienes están pasando por esta etapa. En este período aprenden sobre esa carrera que tienen en mente, ven cuáles son las materias que van a matricular en la universidad y las alternativas que tienen para desempeñarse en un trabajo.

Sin embargo, hay algunos que no lo tienen claro, se sienten perdidos y no están listos para dar este paso. “También es válido que no quieran iniciar su formación profesional de inmediato”, añade Catalina. “Ya no está ese afán de salir de once con el cupo listo en la universidad. En este caso los papás los pueden incentivar para invertir ese tiempo en otras actividades, ya sean artísticas, un curso preuniversitario o de alguna habilidad, aprender un nuevo idioma. Hay muchas posibilidades”.

Es una decisión importante que define muchos elementos en el futuro de una persona, por esto no hay que tomarla a la ligera o para acelerar la independencia. Afirma la especialista que “todos tenemos habilidades y gustos diferentes. Y en esa edad ya hay ciertos patrones que te guían para tomar esa decisión”. Se trata entonces de dejar que los hijos sigan su intuición y le den rienda suelta a sus habilidades al momento de elegir una carrera profesional.

La psicóloga enfatiza en que los papás también deben aprender a aceptar los cambios que llegan con esta etapa, a ser tolerantes y respetuosos con las decisiones de sus hijos. “Esta nueva generación quiere experimentar muchas cosas. Imponerles una carrera, un trabajo o un estilo de vida no está bien, sobre todo si los hijos tienen una idea muy clara de lo que sueñan o quieren hacer”.

Bienvenidos a la edad adulta

Es una de las etapas más importantes de la vida; se pone en práctica lo aprendido en la primera infancia y las experiencias vividas son claves y decisivas para la adultez. Por ejemplo, aquí se empieza a establecer una independencia emocional y psicológica e inicia la comprensión de la sexualidad.

Es importante recordar que los procesos de cada persona son diferentes. Hay quienes salen de esta transición sin ningún problema, mientras que el contexto familiar o social de otros se complica un poco más. “Hay mamás y papás muy relajados y otros muy estrictos. Creo que lo principal es encontrar el equilibrio y estar en ese punto medio, recordar que el adolescente con su comportamiento le está haciendo un llamado de atención a su familia”.

Dialogar y abrir la mente frente a los cambios de sus hijos va a evitar que los papás emitan juicios fallidos sobre sus decisiones y que ellos los vean en ese papel de juez que solo regaña. Es ideal que se acerquen a ellos con cariño, compartir conversaciones de adultos y hablar de esas nuevas responsabilidades con total honestidad.

Los adolescentes en su etapa tardía impulsan su capacidad para razonar, explorar y desarrollar nuevas ideas y opiniones sobre su contexto y futuro.

Papás, a tomar nota

  • Es importante establecer nuevas reglas en el hogar y hábitos de estudio; enseñarles que de aquí en adelante lo que pase con su educación universitaria es su responsabilidad.
  • Muchos papás consideran esta etapa como una crisis y no lo es. Son procesos naturales que necesitan acompañamiento y comprensión.
  • No basta con hablarles de independencia, hay que dejarlos que tomen sus propias decisiones y sean consecuentes con sus actos.
  • Desde los estilos de crianza de cada familia es clave hablarles de la tolerancia a la frustración e impulsarlos para que sean conscientes de lo que pasa en su comunidad, que asuman
    un rol en la sociedad.