Hombres de esta era Hombres de esta era

Hombres de esta era

Para ellos 1 October, 2018 Maria Clara Restrepo E.


Ahora se preocupan por la moda, su apariencia y las responsabilidades del hogar. Aunque cambien los estilos de vida no hay que olvidar los buenos hábitos.

Asesoras: Consuelo Susana Vivas Perdomo psicóloga, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada – Amparo Salazar, psicóloga.

Los usuarios de redes sociales en Colombia son algunos de los más activos del mundo en estas plataformas. Tan solo en Facebook, casi la mitad de la población tiene una cuenta — el 60% la mantiene activa desde su celular—. Así las cosas, las redes sociales son los nuevos modelos, y en algunos casos, se convierten en educadores que perfilan costumbres y tendencias; y las generaciones recientes son el resultado de estas interacciones, de las nuevas comunicaciones.

La psicóloga Consuelo Susana Vivas Perdomo asegura que la irrupción de las redes sociales, el internet y la TV con series de otras latitudes ha tenido mucho que ver con la fabricación del colombiano contemporáneo: hombres a los que les gusta vivir según los dictámenes de la moda, ejercitar el cuerpo, alimentarse según estándares saludables o gastronomías internacionales; afeitarse la barba como si fueran futbolistas europeos y cocinar como novios franceses.

De hecho, por muchos años se creyó que a las cirugías estéticas solo acudían las mujeres, sin embargo según un informe de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP), entre 2012 y 2015 estos procedimientos en los hombres aumentaron un 30 por ciento.

“A los hombres modernos les gusta acicalarse mucho, estar a la moda, estar bien presentados desde los zapatos hasta el peinado; tener la barba bien arreglada, el cabello bien acicalado y un buen perfume, que es básico. Además, está la forma de vida, lo primero que busca el hombre moderno es comprarse un carro y el último celular. Aquí hay un punto clave: todo es para mostrar, las cosas se tienen para lucirlas en las redes, como quien dice: ‘yo aquí soy el mejor’.

Ya cuando empiezan a madurar y se dan cuenta de que esas cosas no son las que verdaderamente valoran las personas, que eso no lleva a un ser humano a ser íntegro, y empiezan a cambiar”, explica la especialista.

Vidas mediáticas

Esa influencia viene de la exposición de la vida de gente famosa, dice la psicóloga Luz Amparo Salazar, y señala el ejemplo de la familia Kardashian: “Se viven lujos que parecen gratuitos, se muestra un estilo de vida donde la apariencia es primordial, todo empezó con un reality y ahora esas mujeres lo muestran todo en sus redes sociales. Esa estrategia después la copiaron los llamados influenciadores, quienes empezaron a mostrar cómo se motilaban, cómo vestían, dónde compraban, dónde comían, dónde pasaban sus vacaciones, y es así como el modelo llegó a los adolescentes, que hoy son jóvenes”.

Esto concuerda con una tesis de Vivas Perdomo, quien señala que mientras hace unos diez años el modelo a seguir de los adolescentes era el muchacho popular del barrio, ahora lo son las celebridades de Instagram, Facebook o Youtube.

Por otro lado, Vivas Perdomo asegura que los hombres comprometidos con las responsabilidades del hogar, esos nuevos hombres que cocinan, lavan platos, cambian pañales y bañan niños son el resultado de la liberación femenina: “Cuando las mujeres empezaron a salir de la casa a trabajar, los hombres se vieron obligados a tomar responsabilidades, ya no existe el machismo del hombre que no hace nada en la casa. Los millennials crecieron con la mentalidad de que deben ayudar, de que tienen parte en el hogar”.

Salazar afirma que estos hombres modernos, al ser los hijos de familias muchas veces fragmentadas, o en las que la mamá tenía que mezclar las labores de la casa con trabajos informales, desde pequeños se vieron abocados a la disciplina de la casa: “Es muy probable que las madres les asignaran responsabilidades como tender la cama, lavar los platos e incluso cocinar, entonces cuando llegaron a las relaciones de pareja pudieron hacer muchas cosas por ellos mismos, no como fueron sus padres, a quienes les hacían todo por el machismo que venía de generaciones anteriores”.

Cada generación ha tenido sus propias influencias, sus evoluciones. La contemporánea es heredera de la liberación femenina, de la mentalidad laica, de los movimientos políticos de apertura y, también, de las redes sociales y el “me gusta” que valida. Todo esto ha alimentado a los hombres, que se cuidan, que se preocupan por cómo se ven, que saben que en la casa tienen más de una responsabilidad.

Comportamientos escapistas

Con los tiempos y estilos de vida que cambian, es importante no solo darle continuidad a los buenos hábitos como evitar fumar y alimentarse de forma saludable, sino que es crucial observar comportamientos escapistas que desencadenan en una depresión, como el abuso de alcohol o drogas, comportamiento abusivo, controlador o violento; ira inapropiada o irritabilidad y ponerse en riesgo al conducir un vehículo de forma irresponsable, señalan los especialistas de la Clínica Mayo, en Estados Unidos.

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