Cuando la lactosa no se digiere bien

Compártelo en:

Ser intolerante a la lactosa significa no poder absorber los alimentos que contienen este tipo de azúcar, que se encuentra en la leche y otros productos lácteos.

Esta molestia se presenta cuando el intestino delgado no produce la suficiente cantidad de una enzima, llamada lactasa, lo que puede ocasionar distensión abdominal, cólicos, diarrea, gases (flatulencia) y náuseas.

Los síntomas de esta patología se presentan frecuentemente de 30 minutos a 2 horas después de consumir productos lácteos y pueden incrementar cuando se ingieren grandes cantidades.  Otros problemas intestinales, como el síndrome del intestino irritable, pueden causar las mismas señales de alarma.

La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, sugiere reducir la ingesta de productos lácteos que contienen este tipo de azúcar. Igualmente es importante aprender a leer las etiquetas de los alimentos para evitar caer en alimentos ocultos que la contengan. Así como acudir al médico si la sintomatología empeora, aparecen nuevas molestias y recibir recomendaciones sobre la dieta que debe implementarse.

Lea también: Lo que tiene que saber sobre los lácteos

+ leídos

Migraña: un enemigo que no da espera
Migraña: un enemigo que no da espera
marzo 25, 2024
Salud mental en adolescentes y jóvenes: la importancia de expresar las emociones
marzo 20, 2024
Infecciones respiratorias agudas
Infecciones respiratorias agudas: tipos, síntomas y prevención
marzo 15, 2024

También te puede interesar

Un excesivo peso corporal puede traerle complicaciones a su salud. Conozca qué es el índice de masa y por qué...
La lectura, además de ser una excelente forma de relajarse, puede beneficiar la salud mental. Conozca las razones.
Alcanzar un mundo libre de lepra es el objetivo que se ha propuesto la Organización Mundial de la Salud (OMS)...