Comerse la piel alrededor de las uñas y mover las piernas sin parar son comportamientos comunes, que pueden estar asociados al estrés.
La neuropsicóloga clínica Lina Marcela Mesa explica que ambas situaciones pueden analizarse desde tres situaciones:
1. Son hábitos aprendidos que le sirven a la persona para relajarse en momentos de tensión y que no representan síntomas de trastornos compulsivos, pues no hay otros comportamientos adicionales que así lo indiquen.
2. Es una condición relacionada con la inquietud motora excesiva, que se presenta en personas que son incapaces de controlar sus impulsos cuando están en inactividad. Por ejemplo, no se arrancan la piel alrededor de las uñas al bailar o comer, pero sí cuando están viendo televisión, leyendo o frente al computador. En este caso se evalúa si, además de estos comportamientos, el paciente se para constantemente del puesto, sube y baja sus piernas de la silla o acomoda con frecuencia su cuerpo en el asiento.
3. Se relacionan con la ansiedad o el estrés, cuando la persona al estar expuesto a presiones en el ambiente laboral o familiar, activa estos comportamientos.
En cada uno de los casos, la neuropsicóloga sugiere que el individuo acuda a un profesional para recibir el tratamiento indicado. Este puede ser una terapia conductiva que le enseñan al paciente cómo disminuir esos hábitos cuando está bajo momentos de estrés.
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